La boda de Fuen Albaladejo y Gonzalo en Madrid
Como muchas de las historias de amor, Fuen y Gonzalo se conocieron a través de unos amigos y, poco a poco, fueron coincidiendo en planes comunes. Sin embargo, cuenta la novia, donde realmente tuvieron «feeling» fue en Paiporta, «cuando fuimos a ayudar tras la DANA. Ahí empezamos a darnos cuenta de que entre nosotros había algo». Unas semanas después, ya en Madrid, empezaron a salir juntos.
Fuen se preparó en el Hotel Palace de Madrid. Allí le peinó Rodrigo Galo, de Kérastase. «Preparé muy bien su cabello rubio para que luciera sano, hidratado y brillante con el champú Bain Hydra-Glaze y con el acondicionador Insta Glaze, ambos de la línea Gloss Absolu de Kérastase, perfecta para un cabello glossy y sin encrespamiento. El peinado era algo sin artificios, y justo por ese motivo utilicé el spray Frizz Glaze Milk Gloss Absolu para que se viera un acabado excelente y sin frizz. Le hice todo el cabello despejado hacia atrás, recogido en un moño de mechones entrelazados; algo sencillo, pero con personalidad», explica el peluquero.
Del maquillaje se encargó María Catalá, con productos de su propia marca.
La bata y el vestido eran ambos de María Gadea. «La conocí haciendo de modelo para su primer shooting, tuve un flechazo con ella y sus diseños», cuenta Fuen. Juntas, explica, bocetaron el del día de su boda. «Una pieza muy especial fue la mantilla antigua que llevé de mi abuela Fuensanta, la misma con la que se casó mi madre».
Todas las joyas que llevó eran muy especiales para la novia. «Los pendientes eran de mi abuela Fuensanta, unos rosetones de diamantes que a ella le encantaban. La pulsera de oro rosa con diamantes y perlas era de mi abuela Pilar, la misma que llevó ella en su boda. Y en las manos los dos anillos de pedida: el de Gonzalo, y el que me regaló su familia. Ambos los diseñaron a medida con Javier Gómez Zuloaga».
Gonzalo se vistió de Scalpers. «Nos decantamos por ellos por recomendación de unos amigos que habían llevado el chaqué de la marca. El servicio de la sastrería nos sorprendió para muy bien».
Fuen y Gonzalo se casaron en la Iglesia de San Andrés Apóstol, en el barrio de La Latina, Madrid.
Babela fue quien le hizo el abanico bordado.
La ropa de los niños era de Patricia Mendiluce y los zapatos de Topise.
La boda se celebró en La casa de Mónico, ya que como explican los novios, querían «una finca cómoda, cerca del centro y con catering incluido». Para la organización contaron con la ayuda de Ayuda ¡Me caso!
Los novios y los invitados brindaron con Croft Twist, la bebida que más éxito tiene en las bodas.
Los novios eligieron nuestra Tarta Casilda de Brela Bakery, la cual diseñamos con merengue, fresas, frambuesas y dulce de leche en un tamaño de 100 cm de diámetro.
«Abrimos el baile con una canción con la que nos sentimos muy identificados: Better Man de Paolo Nutini. Es una oda al poder transformador del amor».
Para la fiesta contaron con el cantautor gallego Coke Couto y su banda. El DJ fue Fernando, de Yarto Events.
Las imágenes digitales son de Mercedes Pérez. Las fotos analógicas y el vídeo en Super 8 son de Dalila Dawid; y la película de la boda de Casanta films.