Lo que sí y lo que no (en clave de novio)
*Artículo en colaboración con Scalpers
Vuelve uno de vuestros artículos favoritos, pero esta vez para que hablemos de aquello que nos espanta y nos divierte de la vestimenta masculina en las bodas. El novio tiene muchas menos opciones de equivocarse que la novia (o eso parece). Una lista bastante tajante, porque hay cosas que no tienen defensa posible. Todo lo que es un sí, está bien, y todo lo que (a mi parecer) es prohibitivo cuando hablamos de moda de hombre, chaqué y bodas.
Lo que sí
– Que el chaqué esté hecho a medida. Parece obvio, pero no lo es. Un buen chaqué puede ser maravilloso y uno que no te quede bien puede arruinarlo todo. He visitado de primera mano los talleres de Scalpers y conozco con la sensibilidad y el cuidado con el que te hacen el chaqué. Para que sea personalizado necesitan un patrón y tejido impecable. Y luego están los detalles —el forro, los botones, el tipo de solapa..
-Un buen zapato clásico. Sin borlas, sin demasiadas florituras. A veces la mejor decisión es precisamente no llamar la atención.
-Que el chaleco tenga presencia, pero no fantasía. Nos gusta que tenga personalidad, pero no que parezca que se ha escapado de un traje de época.
-Una corbata sencilla y bien elegida. Si el chaqué es bueno, no necesitas más que una buena corbata que lo complemente, no lo opaque. Yo personalmente soy muy fan de las corbatas sencillas, bonitas y que no llamen la atención.
–Que el novio parezca novio. Parece una obviedad, pero no lo es. Una boda no es el momento para estrenar el traje más moderno o innovar. Es el momento de ir especialmente bien vestido.
Lo que no
-El azul Klein. Hubo un momento. Ya pasó.
-El pantalón: ni demasiado largo, ni demasiado corto. Por eso siempre recomiendo que te lo hagan a medida, en Scalpers siempre te lo adaptan al largo perfecto.
-La corbata de punto. No sabemos muy bien cómo llegó hasta aquí, pero debería quedarse fuera del chaqué.
-Los zapatos de borlas o los mocasines. Para un chaqué es preferible una cosa más especial y elegante.
-Los chalecos que abotonan hasta arriba con una solapa enana. Una de esas cosas que sobre el papel parecen una buena idea y en persona no.
-Un Garmin en la muñeca. Hay momentos para saber tus pulsaciones, tus pasos y cuánto has dormido. Tu boda no es uno de ellos.
-La moda masculina de boda no necesita novedades cada temporada. Un novio bien vestido dentro de diez años debería seguir pareciendo bien vestido.