Casilda se casa

La boda de Elena y Javier en Córdoba

Elena es de Madrid y Javier de Córdoba. Se conocieron gracias a un amigo en común que, desde hace unos meses, es el testigo que les cuida desde el cielo. Madrileño de familia cordobesa, Javier se quedaba en su casa cuando empezó a salir con Elena y, casi dos años después, se casaron.

Elena se preparó con un camisón de Zara Home y una bata de Balakata: «Me maquilló Teresa Trinidad, amiga de la infancia de Javi. Me encanta su sencillez y, como nunca me maquillo, me ayudó a conseguir esa naturalidad que no quería perder. Teresa trabaja mucho con Pablo Alcántara y este combo es inmejorable. Además, al ser emprendedora, siempre intento apoyar a todo aquel que empieza su propio proyecto y Pablo me hizo un moño bajo muy elegante. De perfume llevé For Her Pure Musc Eau de Parfum, una fragancia de Narciso Rodríguez».

«Tenía varios vestidos guardados de Cortana desde hace años y cuando mi suegra me regaló otro para la boda de mi mejor amiga no lo dudé. Como tengo Elena Abad — mi propio estudio de interiorismo — pongo especial atención a los materiales, a las formas y a las texturas, así que al igual que una pieza antigua o una mezcla de blancos hablan de mi también quería que lo hiciera mi vestido. Para la ceremonia, llevé un cuerpo de tul debajo del vestido y un velo en el mismo tejido».

Los zapatos eran de Castañer x Casilda se casa.

«Tengo la gran suerte de que la familia de Javi es muy reconocida en la joyería cordobesa desde hace varias generaciones. Todo lo que llevé es obra del expertise y gusto de Spaliu Spain — mi suegro — y fruto del fino trabajo de los artesanos cordobeses. Llevé el anillo con el que Javi me pidió matrimonio, un tresillo de diamantes y el anillo de pedida de estilo art déco que diseñó mi suegro para mi. Los pendientes, inspirados en una pieza antigua, también los diseñamos juntos».

La ceremonia tuvo lugar en la Iglesia de Santa Marina.

El ramo se lo hizo Elena la misma mañana de la boda: «Encargué en El Puentecillo varias ramas verdes que me gustaban y las dejé en agua la tarde anterior. Quise darle un toque más antiguo atándolo con una cinta de encaje que compré en Fátima de Bobbins & Needles».

«Elena de la Puerta, de Mima&me, me ayudó con los trajes de las niñas y los monaguillos. Quería darle protagonismo a la ahijada de Javi e hicimos un traje a medida a partir de una sábana antigua. En el pelo llevaron encajes color crema también de Bobbins & Needles».

Javi llevó un chaqué de Pañerías Modernas, una corbata de su padre y una camisa de Silbon que Elena pidió que fuera bordada con su nombre. Los gemelos de nácar fueron de Spaliu Spain.

El banco del altar lo diseñó Elena: «Quería acordarme siempre de ese día y me hacía ilusión tener una pieza personalizada que ahora está en nuestra casa. Además, quiero lanzar una firma de mobiliario a medida que pueda ayudar a muchas novias a inspirarse de cara a tener un banco especial el día de su boda». El coro lo hizo Hakuna Group Music, amigos de la novia.

La celebración fue en Las Palmeras del Brillante: «Gracias a Mercedes — de la Ermita de la Candelaria — tuvimos la mejor boda cóctel que podíamos imaginar. Andaluflor consiguió ese efecto que tanto quería en la decoración de las flores, todo al verde y cuanto más salvaje mejor, y de la papelería me encargué yo. Las cartas que les hice a mis testigos tenían flores que encontré prensadas en un libro antiguo».

«Para entonar la noche contamos con Hermanos Domínguez. Admiramos mucho a Casto y su calidad humana hizo que nos lo pasáramos fenomenal. A ellos le siguió Perico de My Sound, gran amigo de la familia. Empezamos el baile con Cuando me enamoro de Enrique Iglesias y Juan Luis Guerra y ya no pudimos parar de bailar».

Las fotos las hizo Mónica Ortega.