Logroño x Claudia Legasa

Quién es

Claudia Legasa es estilista, directora creativa para distintas marcas de moda y, como le encanta leer, fundadora del club de lectura Notes on Books, un hobby que ha ido profesionalizando a través de Instagram, quedadas presenciales y pop ups.

Qué relación tiene con Logroño

Su familia vive allí y también es el punto de encuentro con sus amigas de toda la vida. Pese a no residir ahí desde que tiene 18 años, es el único lugar al que puede llamar hogar y siempre que vuelve parece que no ha pasado el tiempo.

1. Disco, libro o película para preparar el viaje

«Una canción, Vienna de Billy Joel. De libros Ser de fuera de Raquel Delgado o Yo no sé de otras cosas de Elisa Levi».

2. Desayuno

«En Amalur o en Tarasca».

3. Aperitivo

«En el Wine Fandango».

4. Comida

«En el Restaurante Enascuas».

5. Cena

«Por supuesto, en la Calle Laurel. Algunos de mis bares y pinchos favoritos son: Torres (bocatita de calamares), Tabola (mini hamburguesa), Soriano (tapa de champi), Bar Donosti (foie), Blanco y Negro (pincho de jamón, queso brie y mermelada), El Canalla (la explosión de huevo), Jubera (bravas) y Agus (bocata de pincho moruno)».

6. Copas

«Con ambiente, cualquier bar de la Calle Bretón. Para algo más íntimo, ve al Ibiza».

7. Hotel

«Casa Josephine, a 15km de Logroño».

8. Tu plan estrella

«Volver a Logroño en Navidad — especialmente el 24 y el 31 de diciembre — para un día de aperitivo, comida y tardeo. Es el único momento en el que coincidimos los que vivimos fuera con los que viven ahí. También me encanta ir a mi finca, una casa de campo que me transporta a mi infancia: correr por la mañana, preparar la comida, la casa llena de gente, sobremesa…».

9. Qué comprar y dónde

«En Perfumería Muro (Calle Marqués de Vallejo 3) tienen una selección de marcas que no suelen ser fáciles de encontrar. Además, te atienden genial y te aconsejan sobre el perfume perfecto. La descubrí por una amiga que no es de Logroño, pero fue a pasar un fin de semana. Tiene más de 75 años y yo ni siquiera la conocía. Me hizo pensar lo bonito que es sentirte turista en tu propia ciudad».

10. Tu descubrimiento personal

«Lo bueno de las ciudades pequeñas es que todo cambia a un ritmo más lento. Por cada cafetería nueva que se abre en Madrid al mes, en Logroño ocurre al año. Precisamente eso es lo que me hace sentir como en casa: mis sitios, mis bares y mis personas de siempre. No he descubierto nada nuevo de Logroño y eso es lo que más me gusta».