Rías Baixas x Cristina Arias

Quién es

Cristina Arias es la cofundadora de The Life Crew, una agencia de comunicación, PR y dirección creativa.

Qué relación tiene con Rías Baixas

Aunque es coruñesa, esta parte del área costera de Galicia (desde Finisterre hasta la ría de Vigo) siempre ha formado parte de su vida. Allí se conocieron sus padres y ella ha crecido volviendo cada verano.

1. Disco, libro o película para preparar el viaje

«Para conducir por la carretera, el disco que sacó Buena Vista Social Club por su 25 aniversario. Si busco algo más animado y con tintes gallegos, cualquier tema del álbum Embruxo de Baiuca. En cuanto a libros, el verano pasado disfruté mucho con Giacometti y Yanaihara de Sachiko Natsume-Dubé y con Cartas a Gwen John de Celia Paul. Como película, cualquiera de Agnès Varda».

2. Desayuno

«En casa 200%. Un sándwich mixto hecho por Lander, mi marido, y un café de filtro».

3. Aperitivo

«Conservas y vino en el Loureiro de O Grove. Cuando llegues, Antonio te abrirá varias latas y vinos para que los pruebes. Acabarás llevándote todos».

4. Comida

«Mi plan ideal de comida sería ir al bar Peixoto, en Bueu, para comer bien y sin prisa. Después bajaría a la playa para darme un baño y dormir la siesta bajo A Roiba, la casa de Ramón Vázquez Molezún».

5. Cena

«Lagüiña o A Curva son de mis preferidos».

6. Copas

«Yo soy más de vinos y sobremesas largas, pero si tengo que recomendar uno me quedaría con el Náutico de San Vicente».

7. Hotel

«El Abuelo de Arcos».

8. Tu plan estrella

«Mi plan estrella tiene mucho de rutina: un paseo temprano por la playa con mis padres y Dante, pasar por la librería Nós a comprar algún libro y recoger una buena empanada casera. Comer en casa con amigos, echar la siesta bajo un árbol y leer un rato. Por la tarde, acercarme a la Fundación Manolo Paz y cerrar el día con el raxo con queso y patatas de A Casa Pequena».

9. Qué comprar y dónde

«Acercarte a la Isla de la Toxa a comprar conchas y cosas varias».

10. Tu descubrimiento personal

«Coger una semana de vacaciones fuera de temporada para ir a la playa a leer, cuando no hay absolutamente nadie, y comer en el primer chiringuito que encuentres abierto. Es un placer absoluto».