Lo que sí y lo que no me gusta (en una boda) IX
Una vez más vuelvo con lo que me gusta y lo que no me gusta en las bodas (y todo lo que que las rodea). Me encanta reflexionar y debatir acerca de lo que me espanta de las bodas o me emociona. Sin ánimo de ofender a nadie, me gustaría dejar claro que el hecho de que no me guste no significa que esté mal. Tan solo es una crítica desde la diversión y no es nada personal.
Lo que sí
-Los accesorios diferentes y con personalidad. Descubrí a Maryam Keyhani, una artista de Berlín en Instagram que pinta sombreros a mano, lunares, estampados geométricos o colores vivos. Nada me gustaría más que ver a una invitada con un sombrero de rafia pintado a mano.
-Que vuelvan vestidos a medida. Está muy de moda el ‘prêt-à-porter’ y no digo que no sea una opción cómoda para aquellas novias que no quieren comerse mucho la cabeza. Sin embargo me encanta el proceso creativo que hay dentro de un vestido pensado y confeccionado solo para ti.
-Los bolsitos en general. De Cult Gaia, Dior, Chanel..
-Las marcas que se arriesgan, que se salen de lo convencional y prueban nuevos tejidos y formas. Estamos ya cansados de ver siempre lo mismo, me gusta la gente que se hace diferenciar. Por ejemplo, las texturas en On Atlas o transparencias en Luciana.
-Las lunas de miel en formato ‘escapadas’. No hace falta irse a Tanzania o Maldivas para disfrutar y desconectar. Hay destinos cerca de España increíbles a los que puedes llegar en vuelo corto y disfrutar en pocos días. Ya os hablé de esto en el artículo ‘A menos de tres horas de España, 5 viajes de novios de ensueño de la mano de NUBA’
-Siempre lo digo, bodas de 30 invitados, mis favoritas. Una boda íntima memorable, hecha desde el cariño y con solo gente que consideras indispensable en ese día. Muy fan.-Las tartas bonitas, pero sobretodo, que estén buenas. La ‘Tarta Casilda’ que he diseñado junto a Brela Bakery es perfecta para el día de tu boda. Cuando la probéis me daréis la razón.
-Las novias que ‘planean su ropa interior’. No es cualquier tontería el hecho de elegir una faja o sujetador que se adapte y encaje a la perfección con tu vestido de novia. Es algo que pasa desapercibido pero para mí, es imprescindible .Ya os hablé de ello en un artículo que hice junto a Spanx.
-Una buena recena. No a pasar hambre en las bodas. Tampoco hablo de comer de más, pero sí irte a casa sabiendo que lo has pasado bien y no agobiada por comer algo a horas que no tocan. Me he ido de bodas pensando que estaba cansada y resulta que era hambre. -Las novias con abanico en verano. Personalizado, vintage o heredado. También os hablé de esto en el artículo: ‘¿Dónde puedo comprar un abanico para mi boda?’. Yo soy muy fan de Luneville y sus bordados.
Lo que no
-Las servilletas colgando. No sé si es una manía, pero no las puedo ni ver.
-Los ramos que están tan de moda, a los que yo llamo ‘ramos colgantes’. He investigado y la flor se llama ‘Amaranto’. Volvamos a los ramos sencillos, tradicionales y bonitos.
-Proovedores que no cuidan a su cliente. No es algo personal, pero ya me han venido muchas novias contandome que el trato con ‘X’ proovedor ha sido penoso. Mails que no mandan correctamente, que se equivocan de nombre o me dan un precio diferente a mi prima. Confíar y sentir que estas en buenas manos me parece esencial
-Los vasos de colores.
-La moda de las panderetas.
-Los termos de café de las bodas llenos de aguachirri templado.Me encantaría empezar a poner de moda el café de especialidad en las bodas. En la boda de mi hermana ya lo hicé y es un gustazo poder disfrutar de un buen café en un día tan especial.
-Creerse especial cuando solo copias mejor y mas rápido.
-Pies que no son tan bonitos para llevar esas sandalias. Lo siento, hay que empezar a diferenciar que hay prendas que no son para ti.
-A lo mejor no has pensado que me me da igual ser cool.