A menos de tres horas de España, 5 viajes de novios de ensueño de la mano de NUBA
*Artículo en colaboración con NUBA*
Últimamente encuentro muchos novios que, después de todo el estrés de la boda, no quieren un viaje de novios con muchas horas de vuelo. Gracias a la agencia de viajes NUBA he descubierto algunos destinos absolutamente increíbles a los que puedes llegar en vuelo corto y disfrutar en pocos días. Os dejo cinco ideas de viaje de novios a menos de tres horas de España, perfectas para los que, como yo, buscan una sola cosa: desconectar.
1. Para los que el mejor plan es no tener wifi: la campiña inglesa
La campiña inglesa es de esos destinos que te sorprende. Somerset en verano tiene algo especial, te hace sentir que estás en una novela de Jane Austen con sus campos verdes y pueblos de piedra. Pero tiene un punto moderno con sus supermercados de lujo y castillos reformados. A dos horas de Londres y con solo una hora de cambio de horario, es el viaje de novios perfecto para los que necesitan desconectar de verdad y reconectar con la naturaleza.
El gran protagonista es The Newt in Somerset, una finca histórica rodeada de jardines, huertos y bosques con esa elegancia sin pretensiones que tanto cuesta encontrar. Paseos guiados por los jardines, cream tea con scones recién horneados a las cinco de la tarde y, para los que disfrutan de la mesa, el restaurante Osip con estrella Michelin propone un menú degustación que interpreta el paisaje y la temporada de Somerset de una manera que te deja sin palabras. Naturaleza, gastronomía y calma absoluta.
2. Para los que viajan buscando respuestas: Olimmpia y Meteora, Grecia
Grecia lleva siglos siendo uno de esos destinos que todo el mundo tiene en la lista, y para una viaje en pareja tiene algo difícil de igualar. La sensación de recorrer escenarios que han inspirado mitos y filósofos durante siglos es única: la Acrópolis, el Oráculo de Delfos, los monasterios de Meteora, la legendaria Olimpia… Es de esos viajes en los que cada parada te deja con la boca abierta.
El gran protagonista es el Dexamenes Seaside Hotel, una antigua bodega industrial de los años veinte reconvertida en un refugio de diseño, frente al mar Jónico y a pocos minutos de la antigua Olimpia. Playa casi privada, relax total y cultura a la vuelta de la esquina. Y para los que disfrutan de la mesa, recorrer el Peloponeso entre catas de vino griego y paisajes que parecen sacados de un cuadro es el plan perfecto para cerrar el día. Cerca, precioso y con mucho que contar.
3. Para los que quieren Italia sin filtros: Puglia, Italia
Italia es de esos destinos que nunca fallan, y el sur tiene algo especial que no se parece a nada. Puglia lleva tiempo en mi radar y cada vez que veo fotos me pregunto por qué no he ido ya: las callejuelas de Bari, los trulli de Alberobello que parecen sacados de un cuento, la ciudad blanca de Ostuni, el barroco increíble de Lecce y las aguas turquesas de Otranto y Gallipoli. Para un viaje en pareja es un itinerario que lo tiene todo.
La gastronomía en esta zona es un mundo aparte, con licores, conservas y productos artesanales de los que te traes la maleta llena y aún así te sabe a poco. Y para los que además del comer y el mar quieran algo más, hay proyectos preciosos como Rivesto Italia o Nassi Lamps, y espacios como el MUSMA o la Momart Gallery. Entre el Adriático y el Jónico, ciudades barrocas y paisajes que parecen de otra época, Puglia es de esas escapadas que te meten de lleno en la Italia más auténtica. Y que demuestran que no hace falta irse al fin del mundo para vivir un viaje de novios memorable.
4. Para los amantes del arte: Costa azul, Francia
Si buscas un viaje de novios que lo tenga todo sin necesidad de coger un vuelo de doce horas, la Costa Azul es una de esas opciones que no decepciona. Siempre la había imaginado como el plan de copa de vino blanco frente al Mediterráneo y cena en un hotel como el Zannier Île de Bendor, que de por sí ya suena bastante bien, pero tiene mucho más que ofrecer. Descubriendo los viajes de NUBA me di cuenta de que esconde esa Francia de cuento que todos imaginamos: pueblos medievales, mercados provenzales con frutas y mieles locales, y esa tarde perfecta paseando por Grasse entre talleres de perfume. El escenario romántico perfecto.
Y luego está su lado más artístico, que para una luna de miel da mucho juego. La Colombe d’Or, el histórico refugio de Picasso y Miró, es una parada que combina arte, historia y una atmósfera única que se presta especialmente a compartir en dos. Y de camino, uno de esos descubrimientos inesperados que hacen los viajes especiales: la villa de Eileen Gray y Le Corbusier, una casa preciosa asomada al mar que da un poco de vértigo. Para cerrar el día sin prisas, los jardines de Mirazur son el plan perfecto: uno de los mejores restaurantes del mundo rodeado de jardines espectaculares que invitan a perderse en ellos. Exactamente el tipo de momento que se recuerda siempre.
5. Para los que el mejor plan es no salir del hotel: Tangér
Marruecos es uno de los viajes que nunca olvidaré, y desde mi estancia en el Royal Mansour Tamuda Bay no he podido quitármelo de la cabeza. Lo que me parece tan especial de este destino es que está a menos de una hora de Tánger y a un paso de Tetuán, pero cuando lo ves parece que estás en otro mundo completamente. Entre el Mediterráneo y las montañas del norte de Marruecos, tiene esa mezcla tan buena de costa y cultura que es difícil de encontrar.
El hotel en sí es increíble: 55 villas y suites repartidas en una finca de diez hectáreas con 700 metros de playa, jardines enormes y unas vistas al mar que dan ganas de no moverse. Pero lo que más me gusta es la propuesta gastronómica, con la cocina del chef español Quique Dacosta como gran protagonista. Y para los días de descanso total, el Medi-Spa que es un refugio de esos de los que no quieres salir: tratamientos que combinan rituales tradicionales con las últimas técnicas en 4.300 metros cuadrados frente a la bahía.
Tamuda Bay tiene además una influencia española muy marcada, lo que hace que se sienta un destino especialmente cercano. Para los que queremos Marruecos pero sin el cambio horario ni el vuelo largo, esta es la opción perfecta.
Y es que al final, un viaje de novios no es solo un destino. Es de esas experiencias en la vida que merece estar pensada al detalle. Todas las veces que he viajado con NUBA han podido organizarlo a la perfección. Diseñan los viajes a medida dependiendo de tus preferencias y además consiguen acceso a experiencias y lugares que difícilmente encontrarías solo. Han conseguido que los viajes sean recuerdos para toda la vida.