La boda de Julia y Jaime en Tarifa
Julia y Jaime se conocieron hace cuatro veranos en El Puerto de Santa María (Cádiz), pero se tenían mutuamente «fichados» desde mucho antes. Dos semanas después de aquel primer encuentro quedaron para ir juntos a un concierto de flamenco en Sotogrande, y hasta hoy. Se han casado en Tarifa.
A Julia le maquilló y peinó el equipo de Bodart, de Jerez.
Julia se arregló con un camisón de Zara Home.
La novia guardaba referencias de vestidos desde hacía años, y cuando quedó con Pepa Astolfi de Past Memoir y le enseñó el moodboard que había hecho, «supo entender perfectamente lo que yo me imaginaba, y fue dándole forma hasta llegar a la esencia de mis referencias. Los tejidos, el color tostado, el movimiento… era justo lo que quería», asegura.
Las joyas eran unos brillantes pequeños y su anillo de pedida, pues el traje, afirma Julia, ya tenía mucha información. Además, no quería que nada le robara protagonismo al tocado hecho a mano con el propio tejido del vestido.
De todas las flores se encargó Decoflor, de Tarifa. El ramo estaba compuesto por rosas de jardín tipo David Austin, fresias blancas, esparraguera plumosa y helecho. «Sabía que quería algo desenfadado, grande y salvaje», afirma Julia.
El traje de Jaime era de Galán, en Sevilla.
Julia y Jaime se casaron en el Santuario de Nuestra Señora de la Luz, en Tarifa. «Es muy pequeñito y tiene un gran significado familiar», explica la novia.
La celebración fue en La Peña, también en Tarifa, en la casa particular de los abuelos de Jaime. «Tiene un jardín maravilloso, con vistas al mar y a África. No lo dudamos», afirma Julia.
De la decoración se encargaron los novios, pues querían un estilo desenfadado y sencillo. «El lugar es tan bonito que no hizo falta mucho. Creo que Tarifa ya tiene esa magia que hace especial el entorno», aseguran.
Abrieron el baile con Con te partirò, de Andrea Bocelli. Después, Nacho Lara se hizo cargo de la música de la fiesta. «La pista de baile estuvo llena hasta el final», asegura la novia.
Todas las fotos son de Mónica Ortega. «Es lo primero que tuve claro cuando me pidieron matrimonio».