Lo que sí y lo que no (en clave de novio)
*Artículo en colaboración con Scalpers
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Vuelve uno de vuestros artículos favoritos, pero esta vez para que hablemos de aquello que nos espanta y nos divierte de la vestimenta masculina en las bodas. El novio tiene las mismas opciones de equivocarse que la novia, y aprovechando la ampliación del servicio de sastrería de Scalpers en su red de tiendas, nada como hacer una lista de las cosas que no tienen defensa posible y las que son sí rotundo cuando hablamos de moda de hombre, de chaqués y de bodas.
Lo que sí
– Si te lo haces a medida, que el patrón y el fit respeten la fisonomía de quien lo lleva. Una levita bien construida, unos hombros correctamente asentados y un pantalón con la caída adecuada son los elementos que realmente marcan la diferencia.
– Que el chaleco tenga presencia, pero no fantasía. Nos gusta que tenga personalidad, pero no que parezca que se ha escapado de un traje de época. Como apuntan desde Scalpers, en la personalización puede estar la clave, sin renunciar a la elegancia que exige esta prenda. A mí me encantan los de tejidos discretos, como pata de gallo o piqué, y los chalecos cruzados.
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– Que los materiales sean de alta calidad, como las lanas Super 130’s o Super 150’s, pues como asegura el director creativo de diseño de la línea de MAN de Scalpers, son la mejor opción por su comportamiento, estructura y confort. Se nota a kilómetros cuando la prenda está hecha con tejidos buenos.
– El zapato más adecuado es el Oxford negro de cordones con la puntera partida. Materiales: Antik o Boxcalf. Suela: cuero. No me gustan ni las hebillas, ni los picados en la punta. Tampoco los zapatos sucios.
– Que el novio use los zapatos antes de la boda. No hay nada peor que una suela nueva apuntando a los invitados cuando los novios se arrodillan en el altar.
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– Una corbata bien elegida.
– Los gemelos vintage, los sencillos de oro o plata o incluso con iniciales, pero en ningún caso los que tienen motivos como bolas de billar o cochecitos. También me encantó la idea de un novio llamado Joaquín que se puso dos diferentes, en recuerdo de sus abuelos, ya fallecidos.
– El pañuelo que sea siempre blanco.
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– Respetar el protocolo, que para eso está. El chaqué sigue siendo la opción más adecuada para ceremonias de día, especialmente para padrinos, novios y testigos.
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Lo que no
– La talla y/o el corte del pantalón incorrecto. Ni largo, ni corto, ni holgado, ni ceñido, por eso siempre recomiendo que si te lo hacen a medida vayas a Scalpers, donde te lo dejan perfecto. El objetivo es ir elegante y cómodo y ahora tienes muchas direcciones con servicio de sastrería a media a las que ir.
– Un reloj tipo Garmin en la muñeca. Hay momentos para saber tus pulsaciones, tus pasos o cuánto has dormido. Tu boda no es uno de ellos.
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– La corbata de punto. No sabemos muy bien cómo llegó hasta aquí, pero debería quedarse fuera del chaqué (y de cualquier look).
– El color de traje azul eléctrico.
– Los tejidos brillantes, sencillamente no.
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– Los chalecos con los botones forrados. Esta es una de esas cosas que sobre el papel parece una buena idea y en realidad no lo es.
– Las corbatas rojas y de color azul turquesa.
– Los calcetines llamativos. No es el día de ponerse unos de dibujitos.
– El cuello de camisa italiano, hay que tener un cuello muy estilizado para que quede bien.
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– Las gafas de sol en la cabeza.
La moda masculina de boda no necesita grandes novedades cada temporada. Un novio bien vestido en 2026 lo seguirá siendo dentro de diez años. Si apuestas por el chaqué, lo mejor es no innovar. Agradecerás la sobriedad cuando veas las fotos dentro de nueve años.
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