Casilda se casa

La boda de Gadea y Fernando en Toledo

Gadea y Fernando se casaron el pasado 30 de Mayo en Toledo. Le pedí las fotos tan bonitas a Lucía Jiménez porque me encantaron.

Gadea llevó fue un diseño de Antonio García. «Desde la primera cita me dieron mucha confianza, porque entendieron perfectamente lo que buscaba. Antonio trataba de combinar estructura y movimiento a la vez y el resultado fue un cuerpo en mikado de seda natural con escote despejado, cuello cruzado al bies y mangas ceñidas. Tenía también un encaje familiar, que finalmente decidimos coserlo a la falda, dejando que asomara por debajo del top para aportar movimiento. Una falda en gazar de seda natural de corte capeado. En todo este proceso, contar con la ayuda de mi hermana Mercedes fue fundamental».

Del maquillaje y la peluquería se encargó Veronica de Muah Novias

«Las joyas quise que tuvieran un significado especial: llevé el anillo de pedida que me regaló Fernando junto con unos pendientes de brillantes» Después del baile, se cambió esos pendientes por otros que Fernando también me había regalado en la pedida, ambos de estilo Art Déco de Joyas Antiguas Sardinero.

«El ramo lo hizo Fernanda, tía de mi marido, una persona con un gusto ideal a la que siempre le han apasionado las flores y la decoración. Mi amiga Reyes me regaló la cinta que lo envolvía, que llevaba una medalla de la Virgen del Perpetuo Socorro».

La ceremonia tuvo lugar en la Ermita de la Virgen de la Soledad, situada en La Puebla de Montalbán. «Nos casó el párroco del pueblo, a quien tenemos mucho cariño, y preparó una homilía muy cercana. El grupo Il Divertimenti se encargó de la música de la ceremonia. El repertorio lo eligieron en su mayoría mi madre y la madre de Fernando. Yo entré en la iglesia del brazo de mi padre con “O mio babbino caro”, una de sus favoritas».

La celebración fue en una finca familiar en Toledo.

«Elegimos el catering Ciboulette para la celebración. En el cóctel quisimos contar con el jamón de Señorío de Montanera y acompañarlo con una selección de vinos de Jerez de Bodegas Halcón; la combinación de ambos fue un acierto». De la decoración floral se encargó Maua, utilizando flores burdeos, naranjas, rosas y blancas para lograr un ambiente muy primaveral.

Los meseros fueron dibujados a grafito por Fernando, hermano de Gadea. «Siempre le ha encantado la pintura y los animales, elegimos las aves fringílidas como tema. Fue uno de los elementos de la boda que más ilusión me hizo».

«Mi cuñado Álvaro nos sorprendió con fuegos artificiales al final de la cena. Me encantó que todas estas personas que son tan importantes para mi participaran de forma distinta en un día tan especial».

«Elegir la música de la celebración fue un proceso muy fácil. Después de la cena, entró el grupo Los Alpresa con música en directo y, más tarde, contamos con Gilca Sound, una elección que teníamos clara desde el principio».

Las fotografías las hizo Lucía Jiménez. «Siempre nos han gustado sus fotos porque son muy naturales, llenas de movimiento y de emoción. Desde el primer momento consiguió que nos olvidáramos de la cámara para disfrutar del día, y el resultado refleja exactamente cómo recordamos nuestra boda».