La boda de Marta y Luis en Almería
Marta y Luis se conocieron a principios de 2022 en una fiesta en casa de ella, que había estudiado medicina con el mejor amigo de Luis. Unos meses después, en un viaje en Portugal con amigos, él decidió que había llegado el momento de conquistarla, pero se pasó la noche ligando con su hermana gemela sin darse cuenta. «Me acabó ganando lo despistado que era y que hacía que todas las situaciones fuesen graciosas». En el verano de 2025 se prometieron.
«Queríamos una ceremonia religiosa antes de celebrarlo con todo el mundo». Se casaron en una ceremonia íntima con su familia cercana en la parroquia de Serón, el pueblo de Almería donde está el cortijo de la familia de Luis. «Encontré un vestido de Jil Sander en Vestiaire Collective que me chifló, tenía un estilo muy original y chic». Su madre propuso acompañarlo con una corona de flores preservadas, y los tacones de Staud (los mismos que repetiría en la boda) completaron el look.
«Siempre supe que mi vestido sería de Cortana. He veraneado toda la vida en Mallorca y tengo un vínculo muy especial con la firma». Eligió un diseño sencillo acompañado de un velo y mitones de gasa.
El maquillaje fue de Miriamdizzbridal y el peinado de Angie Rodríguez.
Como joyas llevó su anillo de pedida, diseñado por la joyera catalana Chus Ezquerra, y los pendientes fueron un regalo de su abuela.
Los tacones, con cuentas de cristal a juego con el ramo, eran de Staud.
El ramo fue un regalo de Paula Trocaola, amiga íntima de los novios y directora de arte de la boda: una pieza única de cuentas de cristal.
«La finca pertenece a la familia de Luis y ellos mismos fundaron la bodega hace más de quince años, así que el escenario tenía un significado muy especial para nosotros». La celebración tuvo lugar en Bodega Yeguada del Convento en Almería.
El novio llevaba traje de lino de Old Jeffrey con zapatos de Hereu.
La planificación corrió a cargo de Tutto Eventos.
Para la decoración de las mesas se apoyaron en sus familiares. La abuela de la novia tejió a mano las flores de crochet que decoraban cada plato y su hermana se encargó de diseñar los menús.
«Queríamos que la comida se sintiera como una comida de amigos en el jardín, con la comida servida al centro y mesas alargadas». El catering lo hizo La Curva de Baza, restaurante de toda la vida de la familia del novio.
«Somos muy fans de la música techno y Luis también es DJ, así que en algunos momentos de la noche los invitados disfrutaron de un b2b bastante divertido». La tarde la animó la banda Hermanos Domínguez y por la noche Martina Calvo le hizo el relevo.
Las fotos, en clave analógica, fueron de Lucía Antebi de Siii.photo.