La posibilidad de casarse en una isla: 5 lugares únicos
Hay lugares que hacen que imagines una boda casi sin querer. Lugares que transmiten algo difícil de explicar: calma, belleza y la sensación de que el tiempo pasa más despacio. Esa sensación de “me casaría aquí” es lo que me ha pasado visitando los hoteles de lujo del grupo Annua en Mallorca, Menorca y Lanzarote. Desde su arquitectura hasta la gastronomía todo está pensado desde el respeto al paisaje cambiando la experiencia totalmente
1. Menorca: Amagatay y Morvedra Nou
Si pienso en una boda en Menorca me la imagino rodeada de piedra blanca, acebuches y caminos de tierra. Y precisamente eso es lo que tienen Amagatay (lugar elegido para casarse por Mónica Anoz) y Morvedra Nou, dos formas distintas de vivir una boda mediterránea desde la autenticidad absoluta. El primero se trata de un refugio menorquín que conserva toda la esencia tradicional de la isla: muros de marés, madera, luz cálida… Además, al tener 20 habitaciones, ofrece una experiencia íntima desde el primer momento. En Morvedra Nou, una antigua casa de campo del siglo XVII, la sensación de amplitud y privacidad es increíble debido a sus más de 70 hectáreas. Su sunset spot es uno de sus grandes imprescindibles, gracias a las increíbles vistas al campo menorquín y al mar, con Mallorca asomando en el horizonte.Cuenta con 26 habitaciones y capacidad para 52 huéspedes, ideal para una estancia más larga y exclusiva.
2. Mallorca: Son Xotano y Gran Hotel Margalida
Mallorca tiene mil versiones posibles, pero cuando imagino una boda allí no pienso en algo excesivo. Pienso en una elegancia tranquila y natural. Y creo que eso es precisamente lo que consiguen Son Xotano y Gran Hotel Margalida. Rodeado de viñedos, olivos y jardines de lavanda, Son Xotano mezcla la esencia más serena y mediterránea de la isla con pequeños guiños franceses, perfecto también para convertir una boda en un fin de semana completo. Y luego está Gran Hotel Margalida, que abrirá el próximo 1 de julio. Ubicado en Banyalbufar, cerca de la Sierra Tramuntana, cuenta con 29 suites y la propuesta gastronómica del chef Joan Escalas, que gira alrededor de producto mallorquín de temporada.
3. Lanzarote: César Lanzarote
Probablemente el destino más inesperado de todos. Por eso, una boda en César Lanzarote me parece algo completamente diferente. Esta finca, vinculada a la familia de César Manrique, mezcla arquitectura tradicional canaria, diseño contemporáneo y una conexión brutal con el paisaje volcánico de la isla. Además, los espacios son súper versátiles: patios, terrazas abiertas…