Casilda se casa

La boda de María y Gonzalo en Granada

María y Gonzalo son de Madrid y empezaron a salir en el verano de primero de carrera. Tras más de diez años de relación, se prometieron en un viaje de esquí a Zermatt y se casaron en Granada, de donde es la familia materna del novio.

«Tenía claro que quería un vestido de encaje, así que una íntima amiga mía me recomendó acudir a Sofía Delgado. En cuanto vi esa pieza de cintas de finales del siglo XIX en el taller supe que era la mía y, a partir de ahí, construimos el diseño. La utilizamos para dar vuelo a la falda y la integramos con otra pieza similar que encontramos y tiñeron a mano, colocándola sobre el cuerpo hasta conseguir la silueta que buscábamos. También añadimos un interior de seda rústica que lo hacía más moderno y un velo de organza de seda con corte irregular».

María se preparó con una bata y un camisón de Dreaming Habits y el maquillaje y la peluquería estuvieron a cargo de Fini Rico: «Apostamos por un look muy natural y un moño de bailarina con el que me sentí totalmente yo».

«Encontrar los zapatos fue lo más difícil. Quería un diseño vintage y personalizamos un modelo de punta cerrada de flordeasoka con un efecto abierto en la parte trasera. En el baile me cambié a unas cuñas de lino de Castañer x Casilda se casa».

María llevó unos pendientes de su madre y dos anillos: el de pedida que le regalaron sus suegros y otro de Aire 925, marca de su hermano pequeño. Para atar el ramo utilizó una cinta bordada que encontró en un mercadillo de verano en Marbella y una medalla rústica que le regaló una de sus mejores amigas.

Gonzalo llevó un chaqué de TomBlack y Budiman, una corbata vintage de Hermés y el reloj que le regalaron en la pedida.

Los vestidos de la madre y la hermana del novio fueron un diseño de Pilar Dalbat, tía de Gonzalo.

La ceremonia se celebró en Santa María de la Alhambra: «Nos encantó la idea de que los invitados pudiesen llegar paseando a través de los jardines de la Alhambra».

La celebración tuvo lugar en el Carmen de los Mártires, un antiguo palacete rodeado de jardines con vistas privilegiadas a la ciudad.

«La papelería fue cosa de Alicia de Markar y el proceso fue especialmente emotivo. Ella y mi madre son íntimas amigas y, junto a su hija Marta, diseñamos los misales, minutas y el álbum de testigos inspirándonos en Granada. Carolina Bouquet se encargó de toda la decoración floral y el seating plan».

«El catering lo sirvió Alda & Terry», cuenta la novia.

El DJ fue Adri Lozano: «Sabíamos que con él la fiesta estaba garantizada, así que esta elección la tuvimos clara desde el principio».

Patricia y su equipo de Trilby Events ayudaron a los novios con la organización y Borea Photo se encargó de la fotografía.