La boda de Silvia y Anka en Madrid
Silvia y Anka son de Madrid y estudiaron en la misma universidad, pero no se conocieron hasta hace tres años. Una amiga en común les organizó una cita a ciegas en un bar un miércoles cualquiera y, desde ese día, no se separaron.
Silvia se preparó con un traje vintage que le regaló su amiga María Francés, consultora en imagen y política: «Me maquilló Marina de Wamba. No quería verme disfrazada y, desde el primer momento, la conexión con ella fue mágica. También me peinó como siempre, con el pelo suelto y libre».
«Para el vestido mi suegra me recomendó visitar a Félix Capilla, un modisto de Madrid. Juntos diseñamos ese vestido de no novia que tanto quería con el objetivo de poder reutilizarlo en un futuro. Lo combiné con unas botas de Ba&sh que mi madre rescató de la tienda y me animó a llevar».
«El anillo de pedida fue una elección de Anka de Salazar & Bermúdez Joyas Vintage, una joya de los años 30 montada en platino con un zafiro y diamantes alrededor. Los pendientes me los regaló mi hermana y las alianzas, también regalo de mis hermanas, las encargamos en una joyería del barrio».
«Pili, de Flores Pili, me hizo el ramo dos días antes de la boda».
«Como no me veía con ningún velo, opté por una pamela invernal también de Félix Capilla».
Anka llevó un chaqué de Púgil.
La ceremonia tuvo lugar en Los Jerónimos, parroquia del día a día de los novios y la misma en la que se bautizó Silvia.
«Los niños fueron vestidos de Anacleta Kids con boinas francesas. Para darle un toque navideño, los peluches en forma de caramelo los compré el día anterior en Zara Home».
De la música de la misa se encargó el Grupo Alborada.
La celebración tuvo lugar en el Real Casino de Madrid.
La papelería fue personalizada a cargo de Paloma Morcillo e Inés Urquijo se encargó de la decoración junto a la dirección creativa de Carlos Marina, su wedding planner. La decoración del salón del casino la hizo Cashmere.
«El catering lo hizo Paco Roncero y, en honor a las raíces catalanas de Anka, le convencimos para poner como único plato principal una Escudella».
La música de la discoteca estuvo en manos de P Brothers y del DJ Juan Trullenque.
Click10 se encargó de la fotografía.