La boda de Claudia Parras y Diego Rovira en Madrid

Claudia y Diego (DJ Roston), en realidad, llevan sabiendo el uno del otro toda la vida. Sus madres se conocían, pero no fue hasta hace ocho años cuando coincidieron en Madrid. Su sentido del humor tan similar les hizo conectar, pero en 2019 algo cambió. «Cuando quedamos por primera vez siempre digo que no sabía si estaba yendo a una cita o con un amigo», confiesa Claudia. Un encuentro que, con algunas idas y venidas, ha resultado tener un final feliz y los ha trasladado hasta el 29 de marzo, el día de su boda.

«Durante mi mañana de preparación y para maquillarme llevé un pijama y bata de María Lamadrid. La bata no podía ser más yo, con mangas abullonadas y un pijama lencero cortito por debajo».



«Me maquilló José Belmonte de la mano de NARS. Decidimos optar por un maquillaje muy natural porque quería verme siendo yo. Por otro lado, a mi madre le maquilló Sandro Nonna. Disfrutar esa mañana con ellos poniéndolo todo tan fácil fue de lo mejorcito», confiesa la novia.


«Claudia quería un maquillaje muy natural, con mucha luz», destaca Belmonte. «Utilicé el ‘Light reflecting‘ y unos ligeros toques del corrector ‘Radiant Creamy Concealer‘ y el efecto bronceado lo conseguí con ‘Laguna‘», explica. «Añadí un toque blush mezclando los tonos Dolce Vita y Orgasm del nuevo ‘Aferglow Liquid Blush‘. Para los ojos optamos por un smokey muy ligero en tonos tierra y toques de luz en los lagrimales», continúa explicando. «Las pestañas marcadas con la máscara ‘Climax‘ y los labios también muy naturales e hidratados con ‘Afterglow Sensual Shine Lipstick Truth or Dare‘, para intensificar su propio color natural». Además, nos cuenta cómo consiguió ese efecto de luz y extra de glowy: «Sobre pómulos y sienes di toques con el iluminador ‘Copacabana‘», acaba de explicar el maquillador.


«El toque de perfume para esta ocasión tan especial fue de la mano de Narciso Rodríguez. Eau de toilette ‘For Her’ es uno de mis imprescindibles y no podía faltar en este día tan importante ».

«Tenía claro que quería un un zapato cerrado y, en cuanto vi estos de Loewe, no tuve que buscar más opciones», asegura la novia.

«Nunca había soñado con mi vestido de novia. Siempre lo he visto súper lejano, pero al prometerme mi carpeta de Pinterest se llenó de ideas que seguían la misma línea: vestidos de novia de toda la vida. Vi una pieza de colección de Valenzuela Atelier que me enamoró y de ahí fuimos sacando el vestido», recuerda Claudia.


«Todo fue super rodado, el primer día salí con las ideas clarísimas. Tenía claro que quería un solo vestido, pero empezamos a jugar con Cris e hicimos uno que fuese transformable para diversos momentos del gran día».

«Después de recorrerme todas las joyerías de Madrid en una joyería centenaria del barrio de Salamanca, Joyería Pérez, encontré los pendientes perfectos, unos trepadores de brillantes. Nuestras alianzas también las encontramos aquí».

«Me peinó Eugenia Bustamante de la mano de Rowenta, marca con la que llevo trabajando varios años. Elegí un moño bajo ya que es lo que suelo llevar en mi día a día. Además, siempre me han encantado las novias con el pelo recogido».







La ceremonia fue en la Capilla de Nuestra Señora de Begoña. «De la iglesia solo sabía que quería una pequeña y, el mismo día que visitamos la finca, al volver a Madrid a Diego se le ocurrió esta. Fue amor a primera vista», asegura.

«Elena Suárez se encargó de toda la decoración floral. Fue increíble cómo quedó la iglesia con el arco tan bonito que hicieron».

«Llevé un ramo de narcisos, quería algo discreto para no quitar protagonismo al vestido», confiesa.












La celebración fue en la Finca El Campillo. «A finales de agosto, nada más volver de vacaciones, fuimos a verla. No nos hizo falta ir a visitar más», cuenta la novia.











«Nuestra wedding planner fue Eva Colorín. Contamos con su equipo para toda la organización de la boda y nos ayudaron en todo momento, pendientes de cada detalle. Fueron las mejores y estamos muy agradecidos», asegura.
















«Mar de Frades nunca falta en nuestras mesas cuando tenemos comidas en familia y este día no podía ser menos».


«Sin duda, uno de los mayores aciertos fue elegir a Kuramae Studio para la papelería presente en el catering. Ha sido un gusto trabajar con ellas. Hicimos una invitación muy sobria y queríamos sorprender a nuestros invitados con estos detalles el día de la boda. Las flores que decoraban cada una de las mesas también estuvieron diseñadas por Elena Suárez».




«Los invitados no han dejado de decirnos lo bien que comieron y era algo que nos parecía muy importante. Los meseros eran nuestros restaurantes favoritos y el resultado superó con creces nuestras expectativas. De postre elegimos fresas con nata sobre bizcocho de tres leches, algo que nos inventamos sobre la marcha y que, desde luego, triunfó», cuenta.




«Para abrir la fiesta queríamos una gran sorpresa para nuestros invitados y esta fue traer a Club del Río. Solemos ir a sus conciertos y nos encantó disfrutar de su música con todos nuestros amigos».

«Como el baile era en exterior me hicieron un jersey con un lazo inspirándose en Niutt, mi marca, y fue perfecto para el momento», asegura.











«De la música se encargó Diego», confiesa la novia. Bajo el nombre de Roston trabaja como dj. «También elegimos a Quike González de Vega y a su equipo de La Bomba, que no nos dejaron parar de bailar ni un momento».



Las fotografías son de Plata.forma. «Las chicas nos lo pusieron todo súper fácil. Estoy acostumbrada a hacer mil fotos y revisarlas cien veces y no poder verlas al momento me agobiaba un poco. Sin embargo, el resultado ha sido un éxito y estoy muy feliz».
De la parte de vídeo se encargó Laguna Santa.