Casilda se casa

My little pleaschhures de noviembre

Si el mes empieza con un puente, es la perfecta señal para empezar a hablar por aquí de placeres como os prometí. Como muchas extrañabais esto, vuelven las listas de pleaschhures. Especial Casilda. Especial noviembre. Mis pequeños placeres del mes prenavideño. Como siempre frívolos, como siempre sencillos. No hace falta mucho:

-Cortarme el pelo. Así.

© Iciar J. Carrasco

-Entregarme a la lata. Acaban de abrir en Chamberí la taberna Nudista, con la mejor selección de túnidos, verduras y conservas marinas servidas directamente de la lata al plato, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y escamas de sal. Voy a ser abonada.

-Plantar algo. Ahora, durante octubre y noviembre es el momento de plantar los bulbos y semillas que saldrán en primavera. Eso me contó Anna la dueña de Floritismo que me ha enviado una selección de semillas que ha traído de todo el mundo, con cuatro indicaciones básicas, en un packaging ideal diseñado por Verónica Algaba. Puedo decir que así puede una lanzarse a la jardinería.

-Navegar por Somos Bonjour. Las vajillas más bonitas de España por fin tienen tienda online que se actualizará los lunes. «Iremos reponiendo stock y subiendo productos nuevos», me cuenta Elena, su fundadora. Veremos quien se resiste a tenerlo todo a un clic.

© Teresa Asensio

-Hacer de mi casa un palacio. La chimenea, las flores frescas y la cama con dosel son complicadas de obtener así en unos días, pero un camisón y una bata de La Costa de Algodón son un detalle perfecto para sentirte como si estuvieras en uno. Además la nueva campaña fotografiada por Días de Vino y Rosas, recupera un aire vintage de escritora maldita que me encanta.

Días de Vino y Rosas

-Colgar cuadros. Noviembre es el mes de arropar tus paredes. Yo quiero una foto de una piscina para recordar el verano y me encantan las obras minimalistas de Paul Anton.

© Retrato de un Instante

-Enamorarme de un violín. De el de Andrew Bird en concreto. Desde el clásico ‘Perfect day’ de Lou Reed cantada con Matt Berninger de The National, a sus canciones de siempre, son siempre opciones sobre las que volver siempre. En Madrid estalló ayer en un concierto íntimo (a pesar de que estaba lleno) en la Sala Nuevo Apolo donde descubrimos todos lo que es el talento y las canciones de amor perfectas.

-Encontrar ‘Los botines’. Puedes comprarte zapatillas, bailarinas o botas..pero hay una época del año donde hay un botín ganador que repites al menos tres, de los cinco días de la semana. El de mis tres últimos años ha sido de Malababa: los Emilia en 2014, los Zoe en 2015 y creo que este año me quedo con los Dinastía.

Malababa

-Hacer un fin de semana manta-libro. Acabo de descubrir una firma catalana que se llama Stone y ya tengo una esperándome sobre el sillón. ¿El libro? Tengo a la cola lo nuevo de Patti Smith, M. Train, y espero impaciente la recopilación de Gloria Fuertes que publican a principios de 2017 Blakie Books.

-Ponerme sudadera. La tendencia no es nueva pero sí lo son los nuevos diseños de Paco Pintón. Difíciles de encontrar, con temas de un marcado sello personal, deseadas por todas las estilistas del planeta… yo estoy emocionada con mi adquisición, esta vez en naranja. Me la pondría con todo.

-Seguir el instagram de Carlos de Troya. Lo descubrí gracias a Laura Ponte que no deja de compartir sus centros explosivos y distintos en la misma red social. Este fin de semana El País titulaba su especial novias con: «Sin flores, no me caso» y lo acompañaba de una foto del florista. Parece que el fenómeno no ha hecho más que empezar.

@carlosdetroya

Y así con estas pequeñas cosas, proponerse que el mes termine mejor que empezó. Y recordad que fue con un puente.