Casilda se casa

Tres historias para tres medallas de Antiqüa

Hace unos meses nos liamos la manta a la cabeza con la joyería Antiqüa y creamos, juntas, el Casilda Bean, una medalla única y artesanal hecha en oro de 18K y diamantes pensada para regalar en momentos super especiales. Porque todas las piezas se hacen con un por qué y tienen inscripciones personales grabadas por ambas caras, no hay dos iguales. Estas son las historias detrás de las piezas de Nuria Val, Itziar Aguilera y Cristina Ruiz Montesinos.

“Es el homenaje más bonito a la vida feliz y simple que tenemos en el campo”

Nuria Val, creadora de contenido y fundadora de Rowse Beauty

«En 2017 decidimos adentrarnos en la compra de un trocito de campo que para nosotros significa paz, equilibrio y conexión con la naturaleza. En este lugar, Oliveta, hemos creado muchas historias que recordaré siempre, como hacer nuestro propio aceite o recibir infinitas visitas de amigos y familia. Tanto es así que gracias a esta casita hemos acabado mudándonos a esta zona», cuenta Nuria.

«Cuando desde Antiqüa me preguntaron qué quería grabar en esta medalla, para mí había una respuesta clara: un dibujo de Oli [su hija] en este paisaje. Una interpretación de una persona que ha nacido aquí y que con dos años sabía distinguir perfectamente entre plantas aromáticas y flores. Me parecía el homenaje más bonito a la vida feliz y simple que nos da el campo», añade.

“Quería una joya que, al mirarla, me acercara a mi padre”

Itziar Aguilera, cofundadora y directora creativa de Antiqüa

«Algo que siempre me acompaña es lo orgulloso que estaba mi padre de mis proyectos. Él se marchó en marzo de 2025, y supe entonces que quería crear algo que me hiciera sentir que estaba siempre a mi lado. Una joya que, al mirarla, me acercara a él – explica la diseñadora– . Casualidad o no, encontré una revista del año 2004 y en la página en la que él salía (era tenista profesional) me había escrito una dedicatoria que 20 años después todavía conservo: ‘Para mi queridísima hija, Besos de tu Padre’. Padre así en mayúscula, porque no habrá otro para mí. Te quiero papi». Itziar la grabó en su Casilda Bean con la caligrafía de su padre.

“Grabé las iniciales de mis hermanos y el 26, el número de mi abuela”

Cristina Ruiz Montesinos, fundadora de Casilda se casa

«Cuando dices que eres la mayor de siete hermanos la gente piensa que no puedes quererles tanto como si tuvieras uno. Para mí son todos importantes y si alguno faltara, me moriría. Por eso cuando pensé en inscribirme algo importante y para siempre elegí las iniciales de todos ellos. Quiero tenerlos siempre conmigo. En un mundo con cada vez menos referentes, mis hermanos y mi abuela María lo son para mí. Trabajadora y lista, cotilla y buen humorada, ojalá parecerme un poco a ella.

Y ella, precisamente, nació un 26 de septiembre de 1926 (hubiera cumplido 100 años) y se casó ese mismo día 26, años después. Yo, su primera nieta, también nací un día 26 (de julio) y estamos en 2026. Por eso decidí que mi medalla sería una manera de buscar la suerte para este año. Junto con las iniciales de mis seis hermanos está el número 26 que me recuerda a mi abuela María, todo grabado con la letra de mi padre, su hijo».

El Casilda Bean es una pieza de alta joyería artesanal disponible en dos tamaños y con grabados en ambos lados para que cuentes tu propia historia.