Consejos de matrimonios que llevan casados de 3 meses a 38 años (Parte X)
El amor llena, despierta las papilas gustativas, eriza la piel. Sin embargo, el amor no siempre es fácil ni una explosión continua de fuegos artificiales. Cuidarse cuando el cansancio es uno más de la relación, entenderse y respetarse aun cuando las opiniones divergen, y estar en el mismo bando aun viviendo en ciudades diferentes es crucial cuando se quiere bien, la única manera válida de querer.
Narciso Rodríguez y su fragancia For Her nos acompañan, una vez más, en este recorrido por las distintas formas que pueden tomar las relaciones con el paso del tiempo. Mike Charlton y Pepa Yuste, creadora de My Vintage Corner; Ángel Capellán y Sonia Ruiz, cofundadora de la marca de joyas Gold&Roses, Marta Jurado y Louis Chagnaud, socios en la firma Heaps & Woods, y Babi Areces y Ramiro Mato, fundador de la marca de moda Ramsos hablan en primera persona del amor, de lo que significa para ellos vivir y convivir con la misma persona desde hace tan solo unos meses o más de una década, y de la experiencia de envejecer juntos, de la mano, y con los hijos revoloteando.
Pepa Yuste, creadora de MyVintageCorner, y Mike Charlton. 38 años casados y dos hijas.
«Mike, San Mike para mis amigas, y yo celebramos 38 años de casados el pasado mes de septiembre. Nos conocimos un verano hace 41 años, cuando vino a hacer unas prácticas en el banco donde yo entonces trabajaba. Le encanta contar que yo era su jefa y él mi becario, pero la realidad es que no fue así. Después, él volvió a Inglaterra y comenzamos una relación epistolar a distancia. ¡Qué maravilla de cartas me escribía!
Cuando nos casamos, yo sabía que trasladarme a Londres no iba a ser fácil, pero tenía tan claro que era la persona con la que quería un proyecto de vida en común. Hice las maletas por amor, y fue la mejor decisión que he tomado en mi vida. El hecho de estar solos, alejados de nuestras familias, nos hizo volvernos una piña.
12 años y dos hijas maravillosas después le tocó a Mike volver con las mismas maletas cuando le dije que quería regresar a Madrid. Adaptarnos a otro país y a sus costumbres ha formado parte de nuestra historia.
No soy muy de dar consejos, pero diría que hay una belleza oculta en anteponer el bien del otro antes que el propio. No hay dos matrimonios iguales, pero en el nuestro, la generosidad, diría sin duda, ha sido la clave. No solo en las decisiones importantes, ni en saber acompañar en momentos difíciles, también en aceptar esas pequeñas manías que cada uno tenemos. Esas que muchas veces nos irritan. Si hay cosas que no podemos cambiar, ¡mejor aprender a quererlas! Y diría que la admiración, el respeto, pedir perdón y saber perdonar, aunque sea por las cosas más pequeñas, y no perder nunca la capacidad de reír juntos son los ingredientes necesarios para que en el matrimonio no se baje el soufflé.
Y, aunque suene a tópico, aprender a no tener siempre la razón te ahorrará muchas discusiones».
— Pepa.
Sonia Ruiz, cofundadora de Gold&Roses y Ángel Capellán. 25 años casados y tres hijos.
«Nos conocimos en una capea y esa tarde supe que Ángel era el hombre de mi vida. Tuvimos un noviazgo cortísimo y a los pocos meses, una noche en el Rocío, me pidió que me casara con él.
El pequeño inconveniente es que él vivía en Sevilla y yo en Madrid, pero a pesar de esto nos casamos. No nos veíamos entre semana, pero los fines de semana aprovechábamos para estar juntos. Le sacamos la parte buena de vivir subidos al tren, era una especie de eterno noviazgo, y lo sigue siendo porque a día de hoy seguimos viviendo así.
Tenemos tres hijos maravillosos que han visto cómo sus padres siguen queriéndose, respetándose y luchando por seguir juntos a pesar de que no ha sido nada fácil. Además, si trabajas mucho, como ha sido y es mi caso, no tener a tu otra mitad en el día a día es muy complicado.
Si tuviera que dar un consejo diría que hay que luchar por lo que se quiere, que no hay ninguna relación perfecta y que cualquier obstáculo por difícil que parezca se puede sortear si las dos personas se quieren, se gustan y se respetan».
— Sonia.
Marta Jurado y Louis Chagnaud, socios en Heaps & Woods. 5 años casados y una hija.
«Louis y yo nos conocimos en Cadaqués, pero empezamos nuestra relación en Bali, donde él vivía y donde llegué yo para pasar un mes de vacaciones; al final, me quedé.
Nuestra relación y Heaps & Woods nacieron al mismo tiempo. Empezar una relación y un negocio a la vez fue una locura, pero así comenzó nuestra historia. En estos 12 años hemos viajado, vivido en distintos lugares y atravesado etapas que nos han cambiado. Hoy, con nuestra hija Valentina, comienza una nueva que nos invita a replantearnos qué queremos y necesitamos individualmente y como familia.
Hemos aprendido que ser pareja no significa querer siempre lo mismo, sino saber escucharse, creer en los sueños del otro y encontrar un equilibrio entre las necesidades individuales y el proyecto común. La vida nos pone a prueba y, en los momentos difíciles, es importante entender cómo se siente el otro, qué necesita y cómo acompañarnos mejor, sin soltarnos la mano.
También hemos aprendido a proteger nuestro vínculo, a respetar nuestras diferencias y a admirarnos sin intentar cambiarnos. Si tuviera que dar un consejo, diría que hay que comunicarse, mantener la curiosidad por el otro y ser fiel a lo que uno siente y necesita. Después de 12 años, sigo creyendo que somos un gran equipo, porque seguimos eligiendo construir juntos sin dejar de ser nosotros mismos».
— Marta.
Babi Areces y Ramiro Mato, fundador de Ramsos. 3 meses casados.
«Babi y yo nos casamos hace tres meses y, aunque todavía estamos aterrizando en esta nueva etapa, ya hay algunas cosas que estamos disfrutando mucho.
Lo primero que diría es que la boda pasa volando y es un día increíble, así que mi consejo es ni volverse loco con la organización, ni perder demasiada energía en pequeños detalles. Al final, lo importante es que los novios estén felices, con ganas de disfrutar y de compartir ese día con toda la gente que quieren.
En nuestro caso, antes de casarnos no habíamos vivido juntos, así que estamos descubriendo lo que significa convivir. Creo que es importante mantener algunas de las costumbres que teníamos cuando éramos novios: tener una cita semanal fuera de casa, salir a cenar, cocinar juntos o sentarnos a cenar en la mesa, sin televisión de por medio, para hablar y contarnos cómo ha ido el día.
También hay que aprender a ceder, porque cada uno tiene sus manías y sus costumbres. Por ejemplo, yo ya he negociado con Babi que los domingos son para cenar en el sofá viendo una película. ¡Hay que saber elegir las batallas! Se trata de encontrar un equilibrio y que cada uno pueda seguir disfrutando de esas pequeñas cosas que le hacen feliz.
Y algo que tenemos clarísimo es que queremos seguir viajando todo lo que podamos. Siempre nos ha encantado y llamamos a nuestras escapadas honeymoons, porque cualquier excusa nos parece buena para organizar uno.
En definitiva, mi consejo es seguir haciendo esas cosas que os gustaban cuando erais novios, aprender a convivir con las manías del otro y, sobre todo, no dejar de hacer planes juntos».
— Ramiro.