La boda de Paula y Toño en Sevilla
Paula y Toño se conocieron en la Feria de Sevilla hace más de diez años y estuvieron juntos durante seis. Sus caminos se separaron durante tres años pero después de un reencuentro que ninguno de los dos se esperaban, han decidido estar juntos para siempre. En menos de un año él le pidió matrimonio y cinco meses después se casaron. «Hoy miramos atrás y entendemos que cada pausa, cada aprendizaje y cada reencuentro formaban parte del plan. Porque los tiempos de Dios son perfectos».
Paula se preparó con un camisón y una bata de Binac, su propia marca, que lanzó hace justo un año su línea de camisones y batas. Su madre y su hermana también llevaban diseños de la firma: «Me hacía especial ilusión verla formar parte de un día tan importante para mí».
«Elegí For Her Pure Musc Blanc, un perfume de Narciso Rodriguez que adoro. Es floral y elegante, un aroma que me recordará siempre a este día tan especial».
Para las joyas, Paula apostó por piezas familiares con historia. Como accesorio de pelo utilizó una pulsera de pedida de su abuela: «Siempre me había gustado la idea aunque era algo atrevida, pero al final me sentía muy cómoda y muy yo».
El vestido fue de TBA y el resultado fue exactamente lo que buscaba.
Del maquillaje y el peinado se encargó Julia Hidalgo, todo un acierto.
Quisieron mantener tradiciones familiares con las niñas que le acompañaban a la iglesia. «Las sobrinas de Toño llevaban vestiditos antiguos de casa que tenía mi madre guardados de cuando éramos pequeñas».
El ramo lo hizo su madre, que se dedica a las flores: un detalle muy especial.
Se casaron en la parroquia de San Sebastián, conocida como La Paz.
Las corbatas de los niños eran de Bradford Clothing.
El abanico que llevó era de Ukyds, lo hicieron con un mantón de Manila antiguo y barillas de marfil.
La celebración tuvo lugar en Cortijo Pino Montano, con catering de Alda y Terry, su favorito.
La decoración floral corrió a cargo de Flowers by Clara, en tonos cálidos, elegante y sencillo. La organización de la boda estuvo en manos de su madre y su suegra: «Ha sido una de las partes más bonitas de todo el proceso».
Me encantó ver esta invitada vestida de Martín Alcalde.
El vestido de su hermana era de Binac.
Toda la papelería está pintada a mano por Blanca Fernández-Salvador.
Para cerrar la noche a lo grande, Juan Rojas se encargó de la música: «Queríamos una fiesta muy divertida y con él sabíamos que sería un éxito asegurado».
Lucía Cherubina hizo las fotos de la boda. Paula ya había visto sus trabajo antes y lo tenía clarísimo. Para ella ha sido todo un acierto