Casilda se casa

La boda de Carlota y José Luis en Madrid

Me hace especial ilusión, y a la vez me da mucha impresión, publicar la boda de Carlota porque su tía Cata es una de mis amigas del colegio y conozco miles de anécdotas de su infancia.

Carlota y José Luis empezaron a salir un mes antes de que él se fuera a vivir a Estados Unidos y, tras tres años de tenerlo complicado para verse, ella se fue con dos de sus mejores amigas a hacer un máster a Nueva York. Volvieron a España y estuvieron saliendo otros tres años hasta que José Luis le pidió matrimonio un fin de semana de septiembre en El Mirador de Pedraza.

El vestido era de Navascués: «Fui con mi abuela, mi madre y mi hermana y en la primera prueba nos atendió Guille. Entendió perfectamente que era lo que me gustaba y, cuando empezó a ponerme telas y bordados por encima, dejó el boceto casi hecho. Después nos atendió siempre Virginia, es imposible coser mejor. La experiencia, el cariño y la ilusión de Cristina Navascués no lo olvidaré nunca; vino en cada prueba para ver cómo iba todo. Algo que me gustó mucho del vestido es que era muy versátil. Cuando nos sentamos a comer me quité la cola y cuando empezó la fiesta, las mangas».

Lola Bernardo se encargó del maquillaje y Eva Vera del peinado: «Para la ceremonia llevé un recogido sencillo ya que llevaba la tiara de la familia de mi abuela Inés y quería quitarle un poco de importancia. Los pendientes de perlas y brillantes eran de mi madre y el anillo me lo regaló la familia de José Luis en la pedida».

El ramo lo hizo María Barreiros de Aquilea y llevaba una Virgen que le regaló la mejor amiga de la novia.

La ceremonia se celebró en la Basílica Pontificia de San Miguel: «Siempre que pensaba en mi boda tenía claro que me quería casar en la iglesia donde se casaron mis padres hace 32 años. Ha sido un placer hacer el curso prematrimonial allí y conocer a todos sus sacerdotes».

«Las niñas de arras son mis primas e iban vestidas de Labubé con un diseño que hicimos entre Carlota (una de las dueñas), mi madre y yo. Lo único con lo que no estaba segura era con los zapatos de tacón, pero reconozco que al verlas y oírlas taconear por toda la Basílica me alegré», confiesa Carlota.

José Luis se hizo el chaqué a medida en Suitz y llevaba unos gemelos que le regaló su abuela Carolina cuando cumplió 18 años. Los zapatos eran de Crownhill y el reloj se lo regalaron los padres de Carlota en la pedida.

Toda la música de la ceremonia la eligió la madre de Carlota del Grupo Alborada. José Luis y su madre la de su entrada.

La madre de Carlota iba vestida de Miriam Gálvez.

La celebración tuvo lugar en el campo, en Valdeciervos, una finca de la familia de Carlota a 40km de Madrid.

«Siempre que veía en algún sitio una decoración que me gustaba la había montado Aquilea. Además, mi suegra Carolina conoce a María de toda la vida, lo que nos facilitó un trato súper cercano y cariñoso. Mi madre y yo teníamos muy claro lo que queríamos y ella disfrutó mucho los tres días de montaje con María Barreiros y Ana Cano. El resultado fue una especie de jardín encantado con animales, trofeos, cuernas, flores, plantas, encinas… y tanto para José Luis como para mi fue toda una sorpresa».

Las invitaciones las hicieron en Tira de Papel, taller de encuadernación y papelería de boda de las primas de la madre de Carlota en Sevilla: «Mi madre también diseñó un sello para ponerlo con lacre de dos bellotas con dos hojas y nuestras iniciales. Del resto se encargaron Almu y María de Lagom Decor Studio, que nos dibujaron a la Virgen de Canigó, mi colegio, y a San Antonio por mi abuelo. Los dibujos para el seating plan fueron de la flora y fauna del campo y los marca sitios llevaban dos bellotas atadas a una cuerda con el nombre de cada invitado en sus hojas».

El catering lo sirvió La Blonda y, durante el aperitivo, el grupo Paripé tocó flamenco. Más tarde cantó The Third Floor y el DJ fue Felipe Gilca: «En la fiesta me cambié el moño por una coleta con hondas y la diadema de flores que llevó mi madre el día de su boda».

Bibiana Fierro se encargó de la fotografía, Daniel Ortiz Rojo (de Arte Testigo) del vídeo y los novios también contaron con la ayuda de Ana Cano como Wedding Planner.