La boda de Mónica y Santi en Madrid
Mónica y Santi se conocieron en Trocadero en el concierto de unos amigos. Les presentaron el rejoneador Luis Valdenebro y Marta Ordovás y el destino quiso que celebraran su boda en el mismo sitio donde ocurrió todo. Él es campero y lo que más le gusta es torear; ella es artista musical y se ha dedicado a la moda durante muchos años trabajando para marcas como Chanel o Missoni. Vivió en Nueva York, Buenos Aires y París y —aunque aparentemente pertenecían a mundos diferentes— ambos tenían los mismos valores y concepto de familia. Siempre quisieron hacer una boda pequeña que fuese una oda al Madrid más castizo, a la música que tanto les define y al sur.
Mónica se preparó en el Hotel Santo Mauro y el maquillaje (con productos de Nars) y el peinado fueron obra de Jen Barreiro. «Teníamos claro que buscábamos naturalidad y frescura, por lo que preparamos la piel con Light Reflecting Moisturizer y con el spray fijador Light Reflecting Mist. También la bronceamos con Laguna en crema y el Blush Múltiple en el tono Fierce. Definimos la estructura del ojo con el mismo bronceador y una sombra efecto mojado en el lagrimal con el Quad Eyeshadow Laguna y la máscara Climax», explica la maquilladora.
La tiara que llevó Mónica pertenecía a la familia de Santi, del Marquesado de Espeja, y los pendientes fueron una adaptación que diseñó Suárez.
«Me casé con un vestido de seda 100% natural de mi abuela del año 1948 y el diseñador Juan Vidal hizo una grandísima adaptación para mezclar estos dos mundos: la historia que ya tenía el traje con la contemporaneidad que tanto me gusta ver en moda. La misión no era fácil, pero Juan lo bordó. Pude ser las dos “yo” y nos inspiramos en la boda de Carolyn Bessete». Lo combinó con unos zapatos de flordeasoka.
«El ramo lo hicieron entre Carmen Moreno y Paloma Galbis de la Mora, mi suegra».
La ceremonia se celebró en la Iglesia de la Concepción Real de las Calatravas.
«La prima de Santi llevaba un traje de Nancy, de cuando yo fui paje hace 35 años», explica la novia.
El coro era el Grupo Alborada.
El novio llevó un chaqué de su padre y una corbata de Hermès.
A la salida de la iglesia, como Mónica vivió en Argentina y Santi y sus amigos son muy fans de Los Chalchaleros, contrataron a la banda folklore argentina La Salamanquera, que acompañó a los novios tocando hasta Lhardy, la primera parada donde tuvo lugar el almuerzo.
Entre las invitadas encontramos algunas novias — Mercedes Márquez y Ana Sainz — que también publicamos su boda en Casilda se casa.
El catering fue un clásico cocido de Lhardy y Pescaderías Coruñesas.
Después de comer todos los invitados se trasladaron a Trocadero Commodore y, como Mónica veranea en el Puerto, brindaron con Croft Twist —bebida de moda de las bodas— durante la interpretación de flamenco de la artista Samara.
«En la celebración monté mi propia banda de músicos con mis testigos para cantar mis temas favoritos. También contamos con Luis Bolin (fundador de La Unión) como artista invitado y tocamos Lobo Hombre en París. Toda la noche pinchó DJ Nano».
Las fotos las hicieron Oriana Duran y Blanca Buisán y el vídeo Larry Balboa.