Casilda se casa

La boda de Micaela y Salvador en el Palacio del Recreo de las Cadenas

Micaela empezó a trabajar con su tía Matilde de Pétalo flores en la boda de Carmen y Pelayo que publiqué el año pasado. Antes había trabajado en subastas llevando el departamento de joyas así que es una novia experta en flores y en arte que preparó con mucho mimo cada detalle de su boda.

Conoció a Salva hace seis años. «Organicé una visita para mis amigas a una exposición todas iban con novio menos yo y les pareció una idea estupenda llevar a Salva, me conocen muy bien porque encajamos» recuerda.

Durante los preparativos de la boda lució una pieza antigua que tenía su abuela materna. «Fue la camarera (persona que cuida y viste las tallas de la Semana Santa) de la Virgen de la Amargura de Jerez 25 años y por eso tenía siempre prendas especiales».

La Tiara fue un trabajo de Pétalo flores con Román Joyeros crearon un armazón de jazmines y hiedra que acogieran la aguamarina y pendientes a juego. También llevó una pulsera de su abuela paterna de brillantes y el anillo de pedida art déco en el meñique.

Para el maquillaje y peinado escogió a Francis Peluquero que le hizo un moño italiano alto como el que suele llevar su abuela Tere y Mónica Ruiz la maquilló «me parecía bonito sacar partido a mi piel blanca, no lo pudo hacer mejor».

Para el vestido «mi tía Mati me sugirió ir a Victorio & Lucchino. Ella creaba ramos y tocados para sus desfiles. Jose Victor me enseñó el muestrario de telas de unas calidades alucinantes. Optamos por el gazar de seda al igual que el vestido de mi madre. Tenía claro que quería escote y un cuerpo que marcara mi cintura. El vestido era una flor invertida. En las últimas pruebas le comenté que no me veía con un velo de encaje o tul y entonces surgió la capota y colocamos las cintas en los brazos para poder enrollarlos en caso de frío».

«Los guantes de piel los compramos en una tienda de Turín “Moda del Guanto“. Eran blancos así que buscamos un sitio donde tiñeran la piel y encontramos a Matilde Benadab una señora que se dedica a eso en la calle Virgen de la Estrella».

El ramo lo hizo su tía Matilde de Pétalo y flores, «llevaba jazmín, retama y la flor de mi almendro junto a unas caídas de verdes . Este árbol lo planté con un amigo de mis tíos en el jardín de casa de mis abuelos y mi abuelo lo cambió de lugar para ponerlo delante de su ventana y así vigilarlo. Los días antes de la boda floreció así que no os puedo explicar lo que significó para mí».

«La ceremonia se celebró en la Capilla de las Angustias es muy pequeñita pero está anexa a la casa de mis padres, podría decirse que me vestí en la antigua sacristía».

La celebración tuvo lugar en el Palacio Recreo de las Cadenas, en la Real Escuela de Arte Ecuestre de Jerez. «Tiene unos salones con frescos maravillosos que decoramos con candelabros guirnaldas cítricos y frutas cerámica. Decidí encarle las cerámicas a la Fundación de San Juan de Dios, las diseñamos a partir de una fruta que encontré en la Real Escuela con Rocio González, profesora de personas con discapacidad y preparé unas tarjetas a los testigos para que las buscaran y se lo llevaran de recuerdo. Fue un éxito todo el mundo las quería».

«El catering fue de Alfonso, me parecía importante que fuera de Jerez, casaron a mis padres y habían trabajado con mi tía hace años en acontecimientos importantes como la visita de la reina Isabel II».

El dj fue Javier de Bethancourt y el grupo que tocó fue Espi «¡Ambos consiguieron que lo diéramos todo!».

«Me habían contado lo cómodo que eran los zapatos a medida en piel que hace Jorge Larrañaga y encontré la tela en un anticuario de Sevilla cruda con bordados a mano de hojitas, en un muestrario en Sevilla en la tienda de Elisa cortés. Me preguntaron en la tienda si me casaba para toda la vida y le dije pues claro… entonces tu modelo es el infinito le pedí que me lo dibujara y al ver los dibujos no dudé, era un artista».

Para la fotografía escogieron a Mónica Ortega Dominguez.