La boda de Lucía y Epi en Los Royales
Ella tenía clarísimo cómo sería su vestido de novia incluso antes de saber que se casaba; él, dónde lo harían, en Los Royales, la finca castellana donde creció y que ahora también gestiona. Salpicada de detalles familiares y de decisiones acertadas, la boda de Lucía y Epi os va a encantar. «Nos conocimos a través de una de mis mejores amigas y su marido; organizaron un fin de semana con amigos y en el último momento se apuntó Epi».
Del make up se encargó José Belmonte, de NARS: «Siempre había oído que era el mejor y efectivamente lo es». Lucía buscaba un maquillaje muy natural y fresco, inspirado en los tonos del sol y los matices tostados, explica José.
«Tras prepararla para tener una base luminosa apliqué Pure Radiant Tinted Moisturizer para unificar el tono y Radiant Creamy Concealer en las zonas que necesitaban un poco más de corrección, cuenta Belmonte. Para potenciar el efecto bronceado utilicé Laguna Bronzing Powder y terminé la piel con Light Reflecting Luminizing Stick». Y para los labios escogieron Afterglow Lip Balm en el tono Orgasm, que los mantenía hidratados y aportaba un toque de color fresco y translúcido.
La novia se preparó con el camisón Cas de la primera colección de Dreaming Habits by T.ba x Casilda se casa.
Para el peinado, nada como ponerse en manos de quien mejor te conoce, por lo que Lucía confió en su peluquera de toda la vida Susana Pedraza, que acaba de abrir su propia peluquería en Madrid, Bara Studio.
Lucía empezó a imaginar cómo iría vestida el día su boda antes incluso de que éste fuera un boceto. «Hace años vi un vestido de los años 20 en un museo y guardé una foto para usarla como inspiración. Me lo hice en Navascués, donde también se lo cosieron a mi madre cuando se casó. Virginia y Cristina son el mejor equipo y disfruté muchísimo del proceso», asegura.
Las joyas que llevó eran de la familia.
El novio no tiró de sastrería, sino de memoria familiar. Para el día de su boda eligió un chaqué de su padre y una corbata de su abuelo, una manera perfecta de homenajearlos.
Los niños iban vestidos de Teresa y Leticia, y de Nícoli.
«A la salida de la iglesia tocó la gaita Tomás, el novio de mi prima, era una sorpresa para Epi».
El ramo era de Alfabia Flores.
«Diseñé mis zapatos con Inés y Tita de Flor de Asoka. Quería que fuera originales, que destacasen cuando se vieran y que me hiciesen gracia, aunque por encima de todo tenían que ser cómodos. Para la fiesta me puse unas alpargatas de Mim Shoes, la marca de zapatos que fundó mi hermano Carlos en 2015», cuenta Lucía.
La celebración fue en Los Royales. «Para nosotros casarnos ahí era muy especial, pues no solo es la casa del XIX donde creció Epi, también lo gestionamos familiarmente y organizamos otras bodas», cuenta Lucía. La finca, con 10.000 metros cuadrados de jardines, está a menos de 2km del centro de Soria y como explican los novios «Es un espectáculo, hace que todo el mundo se sienta como en casa, lo más importante para nosotros».
El catering que se ocupa de las bodas que se celebran en Los Royales es Leal Maese, del Grupo Barbillón. «Para mí es el mejor del mundo, pues pone una atención a los detalles impresionante», asegura la novia.
La papelería para mí fue super importante explica Lucía. «Lo diseñé todo junto a mi amiga Marta de Markar: la invitación, los menús, el seating plan… Fue de las cosas que más disfruté de toda la organización. Además, mi amiga Ana nos hizo un código QR para que los invitados pudieran subir sus fotos y verlas todas al día siguiente».
Las flores, igual que el ramo de Lucía, las encargaron también en Alfabia.
La wedding planner fue Sara, de Aire Libre Eventos.
La fiesta, dicen los novios, fue memorable, y tuvieron todo tipo de música en la boda. «Después de comer bailamos sin parar con la banda Los amigos del novio, y el DJ fue Manolo Valdés, todo un acierto». La decoración de toda la fiesta corrió a cargo de Laura, de La Fiebre Eventos.
Las fotos las hizo Pelayo Lacazette y videógrafo fue Javier, de Eleven Moments.