Casilda se casa

La boda de Bego y Toni en Formentera

Bego es de Formentera y Toni de Mallorca, pero veranea en la isla de donde es ella desde que era pequeño. María (la mejor amiga de Bego) decidió presentarles hace diez años en el Blue Bar, mismo lugar donde años después celebrarían su preboda. Empezaron a distancia, se mudaron a Bali para trabajar como instructores de buceo y ahora viven en Mallorca, donde han construido su propio proyecto de vida: Sa Calma Boats.

«Para la preboda quería que todo fuera más desenfadado, así que elegí un dresscode de los 70’s y una opción de vestido mucho más hippie. Me escapé a Madrid en busca de la tela perfecta y lo diseñé yo misma con la ayuda de una costurera de la familia».

«Para el día de la boda pensé en hacerme un diseño único porque no soy fácil para los vestidos, pero en cuanto empecé a probarme los de Cortana lo tuve claro. Elegí el modelo Lirio porque me sentía yo y encajaba con el mood de Formentera. Aproveché a darle un toque especial con el velo y, como quería que mi abuela materna estuviera presente de alguna forma, enganché la mantilla vintage de herencia familiar a un broche suyo». Los zapatos eran de Castañer x Casilda se casa.

El ramo lo hicieron Paula y Carlota de El Palomar Studio, amigas de la novia: «Dos días antes de la boda decidimos que tenía que ser de amapolas, una flor muy delicada y especial. La cinta se la encargué a Anna Mangot, una artista que trabaja la seda, y le pedí que la pintara con los motivos marinos que tanto me representan».

Toni se hizo el traje de lino y la camisa de algodón egipcio a medida en Tassabene y lo combinó con unos zapatos de Lotusse.

«Mi primo, que hizo la mejor ceremonia que podíamos tener, nos casó en La Mola y en total éramos 120 invitados. Queríamos un lugar íntimo y una iglesia pequeñita y austera».

La celebración tuvo lugar en un Beach Club en Migjorn.

«Para la música contamos con Reya Thomas y con el grupo Von Bros, que tocó en el momento mojitos durante la puesta de sol. Paco Colombàs, de Panela, vino a pinchar vinilos y, como no hicimos baile, canté un par de temas».

«La decoración, dirección creativa, organización, papelería, gestión de música y alquiler de coches lo ha hecho Anemona Studio, empresa boutique de marketing y organización de eventos que tengo con mis tías. No es una logística fácil al tratarse de una isla y ellas lo han hecho posible».

Las fotos las hizo Plataforma.