Este es el tratamiento con el que he rejuvenecido 10 años
Si notas la piel menos firme y quieres mejorarla sin recurrir a retoques artificiales tienes que conocer Thermage FLX: un tratamiento que se trabaja desde dentro para que tu piel se vea mejor de verdad y no te cambia la cara de un día para otro. Lo más importante es que no lleva agujas, no es un láser y no requiere cirugía, sino que funciona mediante radiofrecuencia monopolar (una tecnología que calienta las capas profundas de la piel para estimular el colágeno justo donde empieza la flacidez). Si eres de las que tiene la agenda apretada basta con una sesión al año. Y yo ya me he hecho la mía en la clínica DEMYA.
Situada en el corazón de Madrid (Paseo de la Habana 24) cuentan con un equipo médico de reconocido prestigio. Todos con la misma filosofía: la de mejorar poco a poco y de forma duradera. Porque no se trata de magia, sino de biología bien trabajada. He tenido la suerte de hablar con la Dra. Cristina De las Heras De Gracia y esto es lo que me cuenta: «Primero, una contracción inmediata del colágeno que ya tienes te dará ese efecto tensor que notas casi desde el principio. Segundo, y más importante, activa los fibroblastos para que produzcan nuevo colágeno durante los meses siguientes».
Además, aunque se puede hacer a distintas edades, es ideal para prevenir la flacidez a partir de los 30-35 años. De hecho, «Thermage FLX es muy popular entre mujeres que están muy expuestas y buscan conservar su mejor versión. También tiene algo bastante diferenciador: es el único tratamiento aprobado para trabajar la zona del párpado, así que también se utiliza como mantenimiento después de una cirugía», confiesa Cristina.
Otra cosa que me parece clave es la experiencia durante este tratamiento que tanto ha evolucionado, sin dañar la superficie con agujas o hematomas para que puedas hacer vida normal después de hacértelo (incluso tiene un efecto flash bastante bonito). Si yo fuera tú no tardaría en hacérmelo y confiar en sus resultados al 100%.