Celia y Jaime se conocieron en la fiesta de unos amigos hace 10 años «ese, junto con dos temporales, uno en la nieve y otro en el mar, y una cita en el cine con todos sus amigos, fue el inicio de una relación de intensas emociones» recuerda la novia. Por fin, en mayo de 2022, en París, me pidió casarme, y el 2 de diciembre de ese mismo año nos dimos el «Sí, quiero» para siempre».

La novia siempre pensó en casarse en el Valle d’Aran con todo nevado pero finalmente acordaron unos preparativos sencillos y rápidos, para casarse antes de acabar el año, y ante una boda numerosa priorizaron la comodidad de sus invitados. La madre de Jaime sugirió el Real Casino de Madrid, y con la ayuda de A-Típica terminaron convenciéndoles.

Para ese día Celia se maquilló con Raquel Serrano y María Gorgojo de Bobbi Brown y el recogido fue de Álvaro Talayero.

El traje fue diseñado por Lorenzo Caprile. «El resultado fue un abrigo con tweed y puños de zorro hasta el codo que escondían un vestido de raso con espalda abierta y mangas bordadas con cristales, perlas y azabache. El vestido de novia lo diseñamos para que tuviera dos momentos «Wow» por lucimiento pero, sobre todo, por practicidad ¡qué frío hacía! La entrada en la iglesia tenía que ser más abrigada y regia y el look de fiesta más sexy con aire años 20»

«El broche de brillantes y plata vieja, que incorporé al cuello del vestido, fue el que llevó mi madre en el velo el día de su boda (herencia de su familia); y los pendientes de la Joyería Pérez fueron el regalazo de mis amigas del colegio», explica la novia.

Los zapatos se los regalaron mutuamente, Jaime le regalo los zapatos de perlas de Jimmy Choo y Celia a él los zapatos de Carmina.

El tocado tuvo gran protagonismo, era de sombreros Conchitta

El ramo fueron unas rosas empolvadas con el tallo largo atadas con una cinta gruesa en terciopelo negro de la Floristería Búcaro.

«Jaime, siguiendo mi cariño por las costumbres catalanas, envió por sorpresa a 4 amigos suyos a que me leyesen un poema haciéndome entrega de mi ramo de flores. A esta sorpresa le acompañó la tuna que es tradición en Zaragoza de dónde es la familia de Jaime».

«Mi madre iba de Marcos Luengo y mi hermana Carlota llevaba un vestido verde de Cortana y un tocado de sombreros Conchitta y ».

«Carlota, de Labubé entendió lo que me gustaba para vestir a los niños. Los modelos fueron pantalones para los niños y vestidos para las niñas de tartán negro y blanco, con austriacas y capas en borreguito blanco, respectivamente, todo ello rematado con terciopelo negro» explica la novia.

La hermana de Jaime iba de Helena Mareque.

Se casaron en la Iglesia de San Jerónimo El Real y les casaron unos amigos de los novios. La música fue de Alborada «fue un repertorio litúrgico precioso».

«El misal fue la oración de fieles, pidiendo por el matrimonio, la redactó mi abuela que no pudo acompañarnos y la historia de los Jerónimos».

La celebración tuvo lugar en el Real Casino de Madrid que con la ayuda de Paola de A-típica  y Christian de Búcaro terminó convirtiéndose en una boda de noche muy romántica. «La Navidad, sin duda, le dio un sabor especial».

«Mi amiga María Álvarez, fundadora y artista de Mero Pilpil, así como Marta de A-típica, me ayudaron/asesoraron con toda la papelería para que tuviera un aire muy navideño». Las temáticas de las mesas fueron romances del cine clásico porque los novios son unos cinéfilos empedernidos.

El catering fue organizado por Paco Roncero.

En el aperitivo y baile de los novios lo amenizó Khaoula, cantante que consiguieron a través de Laraland. Bailaron Fallen a dos voces.

El DJ fue Diego Gil Casares

Fotografía: En la iglesia Click 10  y preparativos, cena y fiesta Alejandra Ortiz (una de las mejores amigas de la novia).