Teresa y Álvaro se conocieron hace cinco años por una amiga en común y al mes y medio, después de varios planes juntos, empezamos a salir. «Cinco años después me pidió matrimonio en Lastres, en Asturias» dice la novia.

Para arreglarse el gran día, Teresa decidió dejar tanto el maquillaje como el peinado en manos de Ana Reyna Torroba.

Para los zapatos escogió unos en tonos beige y dorados de Flor de Asoka regalo de su mejor amiga, y unas alpargatas de la colección Casilda se Casa x Castañer.

Las joyas que llevó Teresa fueron unos pendientes antiguos de su abuela materna, un choker de perlas antiguo de su madre con un broche en el centro que le regalo su abuela paterna por ser la nieta mayor: «Rubén, director de diseño y fabricación de Suárez y al que adoro, se encargó de que lo montaran con mucho cariño». Además, llevó el anillo de pedida de Zuloaga, regalo de la familia de Álvaro.

«Mi abuela tenia unos encajes antiquísimos guardados en varias cajas. Sabia que la persona ideal para tratar esos encajes en mi vestido de novia era Cristina, de Navascués, así que sin pensármelo acudí a ella. El resultado final fue un vestido con dos piezas. La parte de debajo era una seda en color champagne de tirantes con los encajes bordadas y encima colocamos un vestido blanco abierto, que le daba mucho movimiento al andar, para que se pudieran ver bien los encajes de mi abuela» me cuenta.

El ramo fue obra de Aquilea.

Se casaron en la Basílica Pontificia de San Miguel, que decoraron con flores de Elena Suarez. «Increíble como decoro todo».

Para la celebración se trasladaron a la Finca El Chaparral, «mi favorita sin duda de Madrid, cerca y fácil para los invitados». toda la finca estaba decorada también con flores de Aquilea.

Durante el coctel contaron con el grupo de Mirko para amenizar antes de la comida, «consiguieron levantar a todos los invitados».

Toda la papelería estaba hecha por Carlota Mateo: «es la mejor haciendo todo la papelería de la boda ya que cuida cada mínimo detalle y te lo hace muy fácil. Es una artistaza».

El catering fue organizado por Catering Ciboulette.

«Para empezar la fiesta pudimos contar con Drums On Live, que fue totalmente sopresa para Álvaro y para mí de parte de nuestras familias».

De la fiesta se encargó Gilca Sound. «Felipe es íntimo de mi hermano y desde antes de saber que me casaba ya le dije que sí o sí tendrían que venir a mi boda. Lo petaron hasta el ultimo momento, nos dejaron sin palabras» me cuenta.

«Mi gran descubrimiento fue el equipazo de Colorín son unos profesionales y nos ayudaron un montón con toda la boda» me dice la novia.

Fotógrafía: Click10.

Vídeo: Ochoventicuatro.