Belén e Ignacio son amigos de toda la vida. Se conocieron un verano en Londres hace 9 años y enseguida se hicieron muy amigos. «Desde el principio, él me decía que se iba a casar conmigo, y después de 4 años de novios lo cumplió».

Ángela Blanco le maquilló y peinó «Todas las molestias que se toma para conocer bien a la novia me parecen un detallazo» me dice.

La novia se declara una «loca de las joyas» y para ese día decidió ponérselo todo y llevar el anillo que le regaló Ignacio cuando le pidió matrimonio y el de pedida de sus suegros, ambos de Bannatyne. Para culminar con el look sus amigas le regalaron unos pendientes a juego con su anillo de pedida, y un choker de Suma Cruz. Las estrellitas para el pelo son de M de Paulet.

El vestido se lo hizo Sole Alonso: «Ha sido mi salvadora. Tuve inconvenientes con mi primer vestido, y a un mes y medio de la boda decidí que cambiaba de diseñador. Ha sido un gustazo trabajar con ella y todo su equipo, repetiría mil veces».

El ramo se lo hizo con Loreto Aycuens.

El novio llevaba un chaqué de Sastrería Budiman y el reloj de la pedida.

Se casaron en la Iglesia de San Mateo en Cáceres.

La celebración fue en la finca familiar de Ignacio. «El siempre se había querido casar ahí y hacerlo en casa nos parecía mucho más especial, así que no hubo dudas».

Todas las invitaciones, el libro de testigos y el seating lo hicieron con Gráficas Capitolio.

De toda la decoración floral de la boda se encargó Loreto Aycuens, «siempre me había encantado todo lo que hacía así que en cuanto supe que me casaba lo primero que hice fue llamarla. Confié ciegamente en ella sin darle ninguna indicación y todo lo que hizo fue espectacular».

«Nos daba mucha vergüenza hacer la entrada en la comida así en frío, así que contratamos a la charanga del pueblo para que nos recogiera en el aperitivo y nos llevase en procesión con todos los invitados hasta la carpa de la comida. El momento se convirtió en una fiesta». 

El catering lo hizo Lhardy. «Para comer, les propusimos hacer su famoso cocido, ya que es mi comida favorita».

De la música se encargó el DJ Diego Aguas, «estuvimos bailando 7 horas sin parar» me dice.

Ana Cano se encargó de organizar todo el evento. «Que todo saliera perfecto se lo debemos a ella. Nunca pensé que una wedding planner pudiese ayudarnos tanto».

Fotografía de Ale Flo y su second Sole Hafner. «Es íntima de una amiga mía de verano y desde que vi sus fotos de la boda de Mariana en vuestro blog sabía que quería que fuese ella quien las hiciera» me cuenta Belén.

Video de Studio Bonus: «Ha quedado genial y han sido rapidísimos en entregarlo».