Mariana y Gonzalo se conocieron un verano en Sanxenxo por un amigo en común. En ese momento él vivía en Londres y ella seguía estudiando la carrera de Medicina, pero, una vez en España, y tras siete años juntos, decidieron casarse este septiembre en Zamora.

De la novia se encargó Mónica Roldán, peluquera de confianza de la novia desde hace años, que peinó y maquilló también a su madre y hermana.

Para el gran día Mariana se puso el anillo que le regalaron los padres de Gonzalo en la pedida, y los pendientes y la tiara de su familia materna desde hace muchas generaciones. «Mi madre y mi abuela también las usaron, aunque yo he sido la primera en ponerme la tiara invertida» me cuenta.

El vestido se lo hizo Alejandra Oria. «Conectamos súper bien desde el principio. Supo reflejar mi personalidad y el resultado ha sido la pera. Estoy feliz de haberla elegido» me confiesa.

Los zapatos y tocados de su madre y su hermana fueron hechos a medida por Mariana Barturen.

El ramo de margaritas lo hicieron en Alfabia. «Llevaba una medallita de la Virgen del Pilar que me regaló mi íntima amiga Pilar. Por desgracia no pudo venir a mi boda y me la regaló para estar presente de esa forma» me cuenta.

El velo que llevó Mariana es una joya familiar que tiene más de cien años. 

El chaqué de Gonzalo se lo hizo en Knack Men. «La corbata y los zapatos se lo regalé yo por su cumpleaños. El reloj se lo regalaron mis padres en la pedida y los gemelos eran de su abuelo» me cuenta Mariana. 

El vestido y la mantilla de Isabel, la madrina, se lo hizo Eduardo Ladrón de Guevara. Le maquillaron y peinaron de su peluquería de Madrid Muñoz Ortega, que se trasladaron hasta Zamora.

Se casaron en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, en Zamora, «una iglesia a la que tenemos especial cariño por mi abuelo» dice la novia.

Los niños fueron vestidos de Teresa y Leticia.

Entre las invitadas estaba Julia de la firma de platos Garasu.

«El coche, que era una pick up americana antigua chulísima, nos la prestó un primo nuestro para ir a la finca donde lo celebramos» me dice Mariana.

Para la celebración se trasladaron a la Dehesa San Pelayo, la finca familiar de la familia de la novia en Coreses (Zamora).

Para la organización y decoración contaron con la ayuda de Gloria Zunzunegui (Gloria&Co.). De gran parte de la decoración se quisieron encargar los propios novios y su familia. «Utilizamos plantas del campo, los jarrones de nuestra pedida, pacas de paja de la finca y árboles de viveros de la zona» cuenta.

«En el aperitivo, tuvimos al saxofonista Sergio Feliú, que es brutal» me dice.

El Huaso y Valdepalacios se encargaron de todo el catering. «Fue un asado, muy de campo. Estaba todo buenísimo».

Todos los meseros y el seating plan los pintó el primo de la novia. «La temática era flora y fauna de la zona, y le quedó genial» me dice Mariana. CF Comunicación se encargó de la impresión. Las flores de la celebración eran de Alfabia, los mismos que se encargaron del ramo.

«Di tres ramos, el mío a mi hermana Cecilia y dos replicas pequeñas a dos amigas» me dice.

Con su padre y con Gonzalo bailó “Eso que tú me das” de Jarabe de Palo. Para darlo todo, me cuenta que más tarde se cambió a las alpargatas de Castañer x Casilda se casa«

En el baile, tocó primero el grupo Los Primos Brothers, que animaron a todo el mundo desde el principio. Los DJs fueron Ricardo Pavón amigo de la novia, y su prima Icíar Echevarría, quien «también se encargó de pinchar en nuestra pedida».

Fotógrafo: Dos Más En La Mesa.

Vídeo: El Camarógrafo