El fin de semana pasado coincidí en una boda con la diseñadora Clotilde Senillosa. Tres invitadas iban vestidas con vestidos de su nueva colección y me prometió que me mandaría las fotos de la nueva temporada en exclusiva.

Todas sus piezas están hechas en Barcelona de manera artesanal y única, en una producción limitada, con el objetivo de respetar la personalidad de cada clienta.

En esta nueva colección lucha por mantener tejidos de calidad como parte de la pieza perfecta.

Es una colección cápsula inspirada en los viñedos (garnacha es un tipo de uva de vino tinto), en el color del otoño y los atardeceres, con estampados geométricos que dan forma a la primera cápsula de fiesta dedicada al otoño/invierno.