Patricia trabaja en Vanity Fair, nos conocemos desde hace muy poco pero en seguida congeniamos. Como trabajamos en el mismo edificio quedamos a fumar un cigarro a media mañana de vez en cuando. En uno de esos ratitos me contó que se casó el pasado 14 de julio, me enseñó las fotos que le hicieron en Erase una vez un recuerdo… y me parecieron tan espectaculares que le pedí que me dejara publicarlas.

Lo mejor de la boda de Patricia es que me ha chivado un montón de nuevas direcciones. Empezando por el principio, me cuenta que Beba Elorza (beatriz.elorza@hotmail.com) le diseñó la caligrafía y los meseros. Es una caligrafista y diseñadora gráfica de la que nunca he hablado en el blog pero de la que ya he oído muchas veces. Las invitaciones eran de Artepapel.

También contó con la ayuda de la empresa de organización de bodas A-típica  para las flores y gran parte de la decoración.

Del maquillaje y peluquería se encargó Ana Pajares (anitapajares@hotmail.com /685806126).

 El vestido era de Eduardo Ladrón de Guevara, un diseñador de vestidos de novia con una larga trayectoria. Patricia  quería  llevar manga larga así que, como la boda era en julio, se la hizo de gasa para no pasar calor. Los apliques en plata y la espalda abierta fueron los detalles que me conquistaron.

Charlie, su marido llevaba un traje de Knack Men con chaleco y corbata de Anglomanía. Dos de mis direcciones favoritas para novios y testigos.

 Toda la decoración de flores corrió a cargo de Búcaro, que aparte de todos los centros de hortensias y la decoración de la iglesia, le preparó cinco ramos pequeños que llevaron los niños de arras, a parte del suyo, para poder repartirlos entre sus amigas.

No conocía las direcciones de los vestidos y las bailarinas de los niños de arras y ambas son un descubrimiento. Los vestidos estaban diseñados por Elena Ayuso de La Californie y lasbailarinas que llevaban eran de  Quiero unas Bobo´s.

 

De momento hasta aquí, en el próximo post continuará…