Historia de un vestido

Ana siempre quiso casarse con Alfonso, desde que llevaba uniforme. Por eso a ninguna de las que la conocemos nos extrañó que con sólo 22 años diera el paso. Se casó el pasado 17 de abril.

Ana y yo compartimos gustos parecidos. Nos gusta comprar Vogue novias y comentarlo por teléfono. Nos gustan las novias que no van de novia.

Para su boda quería llevar algo especial, ir de novia pero sin ser típica. Ser distinta pero clásica y sencilla. Ir de rosa, llevar bailarinas y no llevar velo.

Como ramo: lavanda recien cortada.

Después de visitar algunos atelieres, fue a ver a Carmen March. Tuvieron feeling, les gustaba lo mismo y finalmente fue la diseñadora elegida. Ella y su equipo hicieron un trabajo prácticamente perfecto.

Pude ir con ella a una de las pruebas de vestido y desde ese día, encontré uno de los pocos vestidos de novia que me han fascinado de verdad.

Era rosa, llevaba bailarinas, una piedra morada en la frente, botones antiguos..contado no se entiende, pero yo sí la entendía. Y el resultado no hay mas que verlo:

 

9

900

Bailarinas de Miu Miu

9 comentarios
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  • Beatriz / 7 julio, 2010 a las 10:14

    Un vestido precioso, muy dulce, muy de «niña». Me ha encantado.

  • Beatriz / 7 julio, 2010 a las 10:21

    Pásate por mi blog si puedes, a mi también me encanta el tema bodas…

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